miércoles, 30 de abril de 2014

Capítulo III



-¿Perdona?
-Nena, ese Sam no es buena gente.- A√Īadi√≥ con el ce√Īo fruncido.- No deber√≠as juntarte con  √©l. Sus ojazos grises enga√Īan mucho. No lo olvides.
Me volv√≠ hacia Lucas en busca de una explicaci√≥n. ¿Se lo hab√≠a dicho √©l? Cre√≠a que no me hab√≠a visto hablar con Sam. ¡Y a√ļn as√≠! ¿Por qu√© no iba a poder? ¿Qui√©n se hab√≠a cre√≠do que era para ir diciendo con qui√©n puedo hablar y con qui√©n no?
Me sentía un poco mareada. El alcohol estaba haciéndome efecto.
-Yo me voy.
Salí de la playa. Me tambaleé un poco. No estaba muy lejos de casa.
-Espérame, Miri.- Llamó Lucas. Sin embargo le ignoré. No quería hablar con él. Quería meterme en la cama. No me encontraba bien.
-Déjame.- Dije sin mirarle cuando me alcanzó. Dudó, pero volví a tambalearme y me agarró del brazo.
-Miri, no est√°s bien. D√©jame que te acompa√Īe.
Lo  iba a hacer aunque no le dejase. √Čl era as√≠. Fuimos en silencio hasta mi casa. No  me apetec√≠a hablar, y estaba molesta con √©l.
-Adiós.- Me despedí seca y di un paso hacia mi casa, pero la mano de Lucas me detuvo una vez más.
-¿Est√°s enfadada?
-Sí.
-Lo siento. No debí decírselo.
-No debiste.
Me miró serio.
-Pero deberías hacernos casos. Créeme. Sam no es buena gente. No es de fiar.
-Aj√°.- Apenas le estaba escuchando. No lograba concentrarme. El mundo me daba vueltas.
-Hace tiempo sal√≠a con  nosotros, pero un d√≠a cambi√≥ algo.  Hazme caso, nena. Ten cuidado con ese t√≠o. No dejes que te enga√Īe.
-No s√©…- Hab√≠a perdido el hilo de la conversaci√≥n. ¿Por qu√© hab√≠a puntos de colores a m√≠ alrededor?
-Miriam, hazme caso por una vez. No quiero malos rollos, pero es que a ese t√≠o  le conozco demasiado bien, y no voy a dejar que te enga√Īe a ti tambi√©n.
Sentí que me desvanecía.
-¿Miriam? ¡Miriam!
*****
Me despert√© en mi cama. ¿Qu√© hab√≠a pasado?
Alguien llamó a mi puerta.
-Adelante.
Pas√≥ mi madre. Su expresi√≥n reflejaba preocupaci√≥n. ¿C√≥mo hab√≠a llegado a mi cama? No lo recordaba. Lo √ļltimo que recordaba era ir hablando con Lucas de camino a casa.
-Cari√Īo, ¿c√≥mo est√°s?
-Esto, bien. Creo. ¿Qu√© me ha pasado?
Record√© lo de la fiesta en la playa. ¿Sabr√≠a mi madre que hab√≠a estado bebiendo? Sent√≠ miedo. La hab√≠a cagado. Joder. No  iba a salir en lo que quedaba de curso.
-Te trajo tu amigo Lucas.- Dijo su nombre con una mueca.- Dijo que no te encontrabas bien. Seguro que fue por haber desayunado tan poco. ¿Te tomaste la magdalena?
Menos mal. Parecía que no sabía nada. Luego le daría las gracias a Lucas por cubrirme.
As√≠ que era eso. No deber√≠a de haber bebido alcohol sin haber desayunado. Adem√°s estaba muy fuerte. Le deb√≠an de haber a√Īadido algo. La pr√≥xima vez tendr√© m√°s cuidado.
-No.- Admití. No tenía fuerzas para mentir.
-As√≠ normal que te pasen estas cosas.- Parec√≠a enfadada.- Si te digo algo, es por tu bien. Deber√≠as hacerme caso. No me extra√Īa que te mareases.
-Lo siento.-  Era verdad.
-Una cosa m√°s.- Permaneci√≥ impasible. Tal vez despu√©s de todo s√≠ supiese que hab√≠a bebido.- ¿Se puede saber qu√© hac√≠as con Lucas?
Era eso. Se supone que estaba con unas compa√Īeras del instituto. Supongo que si la dec√≠a que me le hab√≠a encontrado no colar√≠a, ¿no?
-Fui a comer con él.- Admití de nuevo. No se me ocurrió una excusa lo bastante buena para que la pasase, aunque sabía que esto me dejaría un par de días sin móvil. O sin salir.
-No me gusta ese chico.- Estaba seria, pero no parec√≠a sorprendida. Supongo que ya se lo esperaba desde que la dije que no comer√≠a en casa.- No deber√≠as ir tanto con √©l. ¿Qu√© pasa con tus viejas amigas? ¿Ya no te caen bien?
-No es eso mamá.- Suspiré. Para qué hablaría.- Y es majo. En el fondo es un buen chico.- Muy en el fondo. Había que conocerle bien para verlo.
Cuando le llam√© para tomar aquella coca cola, parec√≠a el t√≠pico imb√©cil al que no le preocupa nada ni nadie.  Al principi√≥ me arrepent√≠ de haberle llamado. Luego, sin embargo, le pregunt√© si ten√≠a novia, y el tema le toc√≥. Acababa de dejarlo con la suya. Intentaba aparentar lo contrario, pero not√© que estaba dolido. Tal vez porque yo me sent√≠a igual en esos momentos. Eso hizo que nos hici√©semos m√°s amigos.

-A m√≠ no me gusta.- Mi  madre era muy cabezota cuando se lo propon√≠a.- Y si vas a quedar con √©l, la pr√≥xima vez d√≠melo.
Salió de mi cuarto enfadada, pero parecía que me había librado del castigo. Mejor.
Sin embargo, me sent√≠a mal. Si se hubiesen enterado de lo que hab√≠a pasado en realidad… Jope. Ten√≠a que tener m√°s cuidado. O no volver a hacerlo.
Después de todo lo que había pasado este verano, a saber cómo se lo tomarían.
“Your hand fits in mine
Like it is made
Just for me
But bear is in mine”
Tenía que cambiar el tono. Me traía recuerdos del verano.
Miré la pantalla. Era Lucas. Lo cogí.
-Hola.
-¿Miriam?
-Sí, soy yo.
-Estaba preocupado.- Se le notaba aliviado despu√©s de o√≠rme.- ¿C√≥mo est√°s?
-Ahora bien. Gracias por ayudarme a que mi madre no me pillara. Y por traerme a casa. Y por llamar. Bueno, gracias por todo.
Sonrió al otro lado de la línea.
-No las des.- Silencio.- ¿Eso significa que ya no est√°s enfadada?
De golpe record√© todo lo que hab√≠a pasado en la playa. Frunc√≠ el ce√Īo. Ya me val√≠a, mira que olvidarme…
-No sé.
-Preciosa, sabes que te lo decía por tu bien.- No se le notaba arrepentido ni preocupado. Me molesté más.
-Pues a mí Sam me pareció majo.- No sé por qué dije eso. Creo que fue más por fastidiarle que por otra cosa.- Y me dio la pulsera que se me había caído.
-Hazme caso.- Se le notaba serio.- No es bueno.- Dijo secamente.- ¿Nunca has o√≠do eso de que las cosas no siempre son lo que parecen?
-¿Nunca has o√≠do que todos los refranes tienen excepciones?
-Haz lo que te dé la gana.- Parecía enfadado.
-Eso mismo iba a hacer.
-Como quieras.
-Es mi vida, no la tuya.- Dije fríamente.
Nunca nos habíamos hablado así. Nunca habíamos tenido una discusión enserio desde que nos conocimos.
-Estate tranquila. No volveré a meterme en tu vida.- Respondió.
Colg√≥, dej√°ndome con la palabra en la boca. Enfadada, tir√© el tel√©fono a la cama. Joder. Me sent√≠a fatal por haber discutido  con Lucas.
Abr√≠ mi ordenador. A√ļn eran las  5. Me met√≠  en mi twitter. Dos nuevos seguidores. Me met√≠ en el perfil del primero.
Era un típico twitter de frases. Leí alguna. Había mucha publicidad de otras cuentas, y la mayoría de las frases ya las había leído en otras partes. No le seguí.
El segundo perfil, era de un chico rubio oscuro de ojos grises. Se llamaba Sam Bossi. Su apellido era italiano. No sabía que tuviese raíces de ese país. Miré su foto de perfil. Sonreía a la cámara en una playa de rocas que había aquí cerca. En la imagen, aparecía vestido con una camiseta negra y unos pantalones cortos vaqueros. La verdad, era guapo. Muy guapo.
Ech√© un vistazo a su perfil. 400 seguidores. Yo apenas superaba los 100. Su √ļltimo tweet dec√≠a:

Los mejores momentos de la vida no se planean. Simplemente suceden. Los mejores encuentros también
¿Lo habr√≠a puesto por poner o estar√≠a dedicado a alguien? ¿Para qui√©n ir√≠a? Tal vez… No, es una tonter√≠a.
“Miri, vuelves a estar paranoica”. Le di a seguir y sal√≠ de su perfil. No quer√≠a leer m√°s tweets. Retwite√© uno de Naiara.
“Tarde genial con mis ni√Īos”
Después nos mencionaba a algunos de los que habíamos estado en la playa.
Cuando acab√©, sal√≠ de mi twitter y me met√≠ en youtube, pero antes de que pudiese buscar nada, empez√≥ a sonar de nuevo mi m√≥vil. ¿Ser√≠a otra vez Lucas?
-¿Hola?
-Hola linda.- Reconocí la voz de Sara al otro lado de la línea.
-Holi. ¿C√≥mo est√°s?
-Me da que eso deber√≠a pregunt√°rtelo yo a ti.- Sonri√≥.- Yo estoy bien. ¿T√ļ?
-Tirando. A ver qu√© otra queda.- Suspir√©.  Con Sara y Jake era con las √ļnicas personas con las que a√ļn hablaba de mis sentimientos con sinceridad. De cara a los dem√°s hab√≠a construido un muro que me aislaba del mundo. Adem√°s me hab√≠a prometido una cosa. No volver√≠a a enamorarme. De todas formas lo ve√≠a imposible. Nunca conocer√≠a a nadie como Marcos…
-Ya.  Jope t√≠a, te echamos mucho de menos por aqu√≠. ¿Cu√°ndo te volvemos a ver? ¿Cu√°ndo vienes?
Espero que dentro de mucho”. No se malinterprete. Es solo que ver a Marcos me har√≠a empeorar. O no verle. Seguro que pensar√≠a en √©l de todas formas al pasear por el pueblo. Demasiados recuerdos dolorosos. Era lo √ļltimo que necesitaba.
-No sé.- Respondí sincera.- Tal vez en Halloween o Navidad.
-Aj√°.
-Pod√≠ais acercaros vosotros aqu√≠.- Ojal√°, pero sab√≠a que eso no iba a pasar. Ver a las √ļnicas personas en las que confiaba en estos momentos me iba a ser m√°s dif√≠cil que eso.
Rió.
-Ya me gustaría. Tengo un montón de ganas de ir a Galicia. Pero mis padres han dicho que mínimo hasta verano no vamos.
Era algo. Resignada suspiré.
-¿Se sabe algo m√°s de Daniel?
-Qu√© va nena. Sigue grave, no mejora. Su madre est√° fatal y ya no sabe qu√© hacer.- Pareci√≥ triste al hablar de ello.- He hablado con ella esta tarde. Me la encontr√© en la biblioteca. Ten√≠a unas ojeras… Lo tiene que estar pasando muy mal.
-Ya… Es normal.- Frunc√≠ el ce√Īo. No eran buenas noticias. No era mi d√≠a de suerte.
-Supongo que sí.
-Si te enteras de algo m√°s, ll√°mame, ¿s√≠?
-Claro amor. Ahora me tengo que ir. Un beso.
-Otro, guapa.
Colgu√© el tel√©fono seria. Segu√≠a sinti√©ndome mal por lo de Daniel. No pod√≠a dejar de pensar que es culpa m√≠a. “De hecho, lo es”, dijo una vocecilla en mi interior. Nunca deb√≠ meterle en esto.
Busqu√© en youtube m√ļsica de Imagine Dragons. Me gustaba mucho. Me puse los cascos y me tumb√© en la cama mirando al techo. No quer√≠a hablar con nadie m√°s. Menudo primer d√≠a de instituto.
Despu√©s de un rato, no lo aguant√© m√°s. Puse la m√ļsica en mi m√≥vil y enchuf√© los cascos. Despu√©s, cog√≠ mis llaves y mi paquete de tabaco  y baj√© a la cocina.
-Mam√°, voy a dar un paseo para despejarme.
-Bueno, pero no tardes.- No parec√≠a muy convencida.- Y si te mareas o cualquier cosa, vuelve a casa inmediatamente, ¿vale?
-Claro, mam√°.
Sal√≠ de casa con la canci√≥n de “Radioactive” de fondo. Me acerqu√© a la playa. Estaba solo a un  par de calles m√°s all√°. Por el camino prend√≠ un cigarro.
Puse el volumen a tope para evitar pensar en nada m√°s. 




I’m waking up to ash and dust
I wipe my brow and sweat my rust
I’m breathing in the chemicals

I’m breaking in and shaping up

Then checking out on the prison bus
This is it the apocalypse

ohohoh

I’m waking up
I feel it in my bones
Enough to make my systems grow

Welcome to the new age
To the new age
Welcome to the new age
To the new age

ohohohohohohoh

I’m radioactive
Radioactive






Me giré sobresaltada al notar que alguien me tocaba el hombro. Detrás de mí había un chico rubio oscuro de ojos grises.
Me quité los cascos.
-¿C√≥mo est√°s?- Sonre√≠a.

lunes, 28 de abril de 2014

Capítulo II



Se alejó mientras yo le observaba inmóvil.
-Son unos gilipollas.- Empez√≥ Ra√ļl.
-¡Miriam! Ra√ļl.- Llam√≥ Jana.
-¿Vamos?- Pregunt√©.
-¿Qu√© os estaba diciendo Sam?- Pregunt√≥ sin hacerme caso, muy nerviosa.
-¿Sam?
No podía creérmelo. Así que ese era el tal Sam del que Jana estaba enamorada. La miré con los ojos abiertos como platos.
-¿A que est√° bueno?
Ra√ļl serio, no dijo nada. Parec√≠a que a √©l no le ca√≠a muy bien el tal Sam. Yo tampoco respond√≠. A√ļn estaba flipando.
-¿Ese era Sam?
-S√≠.- Sonri√≥.- Pero ya te dije que Sam es m√≠o, ¿eh? Pero si quieres te puedo presentar a Fer. Es muy mono, seguro que te encanta. Va a segundo B tambi√©n, como Sam.- Se la iluminaban los ojos cada vez que hablaba de Sam. Parec√≠a que s√≠ que estaba enamorada.
-Ya veremos.- Sonreí.- Tengo que llamar a mi madre. Ahora vengo.
Se me hab√≠a olvidado preguntarla si pod√≠a ir a comer con Lucas y los dem√°s.  No estaba segura de si me dejar√≠a. Solo conoc√≠a a Lucas, y no es que la cayese demasiado bien. Tal vez su Yamaha negra tuviese parte de la culpa. Mi madre odiaba las motos.
La llamé. Contestó al tercer bip.
-¿S√≠?
-Mam√°, soy yo.
-¿Ha pasado algo, Miriam? ¿D√≥nde est√°s?- Pregunt√≥ preocupada.
-No, no ha pasado nada. Estoy en el instituto.  Es que se me hab√≠a olvidado decirte que iba a comer con unas compa√Īeras de clase. Como es el primer d√≠a de clase.- Ment√≠. Me sent√≠a mal por mentirles despu√©s de todo lo que les hab√≠a hecho pasar, pero yo tambi√©n lo estaba pasando mal. Y si estaba en casa, sola y deprimida, pensar√≠a en √©l y estar√≠a peor.
-Bueno. ¿Seguro que no prefieres venir a casa? ¿No est√°s cansada?
-No, no. Me quedo.
-Est√° bien. Pero no vengas demasiado tarde, ¿eh?
-Vale. Gracias.
Colgu√©. Cuando me di la vuelta para volver con Jana y Ra√ļl, o√≠ una voz que me llamaba.
-Miriam, espera.
Me par√© en seco al reconocer a Sam. ¿Qu√© quer√≠a este ahora?
-¿Sam?
-Se te ha ca√≠do esto.- Me tendi√≥ una pulsera plateada con un colgante de un infinito. Me la regal√≥ mi abuela hac√≠a dos a√Īos.
-Esto, gracias.
-No es nada.- Sonri√≥.- Es bonita. Como t√ļ.
Me sonrojé.
-Gracias.-  Murumur√©.
Iba a alejarse cuando le volví a llamar.
-¿C√≥mo sab√≠as mi nombre?
Volvió a sonreír.
-Secreto.- Iba a protestar cuando a√Īadi√≥:- T√ļ tambi√©n sab√≠as el m√≠o. Yo no pregunto.
Se alej√≥ dej√°ndome ah√≠ con la palabra en la boca. Ten√≠a raz√≥n, por otra parte. Resignada, volv√≠ con Jana. Ra√ļl ya se hab√≠a ido.
-¿Por qu√© tardaste tanto? Ra√ļl al final se fue. Estaba muy serio.- Me inform√≥.
-Mi madre que es muy pesada.- Prefer√≠a no decirla lo de Sam. Entre nosotros no hab√≠a pasado nada, pero a√ļn as√≠, no sab√≠a como se lo tomar√≠a.
-Ah.- No pareció muy convencida.
-Es que no voy a comer en casa, y estaba intentando convencerla de que me dejase ir a comer con unos amigos.- Me justifiqué. Eso era verdad.
-¿Entonces no vienes?
-Te acompa√Īo un poco, pero he quedado con un amigo que me iba a venir a buscar.
-Uy, ¿un amigo?- Sonri√≥ maliciosa.- ¿C√≥mo es?
-Es un amigo.- Repetí.- Se llama Lucas y es mono. Ahora te le presento.
-Si insistes.- Me gui√Ī√≥ un ojo.- Pero a m√≠ me sigue gustando Sam, ¿eh?
Apenas acab√© de hablar cuando o√≠mos el ruido de una moto que ven√≠a algo m√°s r√°pido de lo que marcaba el l√≠mite de velocidad.  Par√≥ en seco delante nuestro, y un chico se baj√≥ quit√°ndose el casco.
-Hola, preciosa.- Me sonrió Lucas.
-Hola.- Sonreí.
-¿Y t√ļ eres?- A√Īadi√≥ volvi√©ndose hacia Jana, que se le hab√≠a quedado mirando boquiabierta.
Lucas tenía el pelo negro y los ojos color miel. Era alto, algo más de metro ochenta, y llevaba una camiseta negra de estas que tienen los tirantes muy abiertos con unos pantalones vaqueros oscuros. Sonrió a Jana, que reccionó enseguida al darse cuenta de que los dos nos la habíamos quedado mirando.
-Soy Jana. Encantada.- Sonrió y le dio dos besos al recién llegado.
-Yo soy Lucas.
-Lo sé. Miriam me ha hablado de ti
Me miró divertido. Supongo que no se lo esperaba.
-Ah. Bueno, hoy solo tengo sitio para Miriam en la moto, y nos est√°n esperando, pero otro d√≠a te vienes t√ļ tambi√©n, ¿vale?- Le sonri√≥ de esa forma que utiliza para seducir a las chicas. Y con Jana le estaba funcionando.
-Me encantaría.
-Ma√Īana te veo, linda.- Me desped√≠ de ella y me puse el casco que me tendi√≥ Lucas. Luego sub√≠  a la moto detr√°s de √©l y me agarr√© al asiento.
Arrancamos. Jana se qued√≥ parada unos segundos mir√°ndonos, y despu√©s ech√≥ a andar hacia casa. Parec√≠a que se hab√≠a olvidado un poco de Sam al ver a Lucas. Sol√≠a causar ese efecto. Salvo en m√≠. A√ļn recuerdo el d√≠a en que nos conocimos…
-¡Hijo de p…!
Me volv√≠. Dos t√≠os estaban gritando y peg√°ndose.  Me mord√≠ el labio. No sab√≠a qu√© hacer. Espera. ¿Se supone que ten√≠a que hacer algo, o pod√≠a irme sin m√°s?
M√°s insultos y empujones, acompa√Īados de pu√Īetazos al ire. Permanec√≠ inm√≥vil.
Hasta que uno de los tíos consiguió derribar al otro. Parecía que iba a seguir pegándole en la arena, así que corrí hacia allí.
-¡Eh, t√ļ!- S√ļper entrada triunfal.- Para.- Me par√© en seco sin saber muy bien qu√© hacer.
El chico que había derribado al otro me miró de arriba abajo con sus ojos color miel. Sangraba por la nariz y tenía el labio partido. Sin embargo, sonreía.
-Preciosa, luego voy contigo, ¿vale?- Me gui√Ī√≥ un ojo.

-Das asco.
No me mir√≥ y levant√≥ el  pu√Īo para golpear al otro, que ten√≠a bastante peor aspecto. Un momento. Abri la boca sorprendida al reconocer a David. Era un compa√Īero de mi instituto, ten√≠a un a√Īo m√°s, pero hab√≠a repetido.
Sin saber muy bien por qu√©, me abalanc√© contra el de los ojos color miel y le tir√© hacia un lado. No hab√≠a nadie m√°s por all√≠. No hac√≠a muy bueno, pero a m√≠ me apetec√≠a darme un ba√Īo y hab√≠a ido a una peque√Īa playita que hab√≠a cerca de mi casa. Estabamos en una zona por la que no sol√≠a pasar mucha gente. Sin embargo, no sent√≠ miedo.
-Mira, nena, yo no  pego a las chicas. Ap√°rtate.- Me apart√≥ algo brusco.
-Pues yo no tengo ning√ļn problema con pegar a los chicos.
Ri√≥ sarc√°stico y sin hacerme caso volvi√≥ donde el otro t√≠o. Tal vez lo normal hubiese sido que me hubiese ido, pero me hab√≠a empe√Īado en no dejar que pegase a David, y eso iba a hacer.
Lanzando un gritito, volví a lanzarme contra el chico, tirándole una vez más. Yo también perdí el equilibrio, y rodé por la arena junto a él. Intentó irse, pero le agarré volviéndole a tirar de nuevo. Volvimos a rodar por la arena, hasta que se puso encima de mí inmovilizándome.
-Nena, te est√°s pasando.
Me revolví hasta soltarme, y traté de levantarme, pero me cogió, y volví a llenarme de arena una vez más.
-Eres un gilipollas.
Trat√© de golpearle, pero me qued√© de piedra cuando me solt√≥ la parte de arriba del bikini, con  una sonrisa.
Me tapé con los brazos y le fulminé con la mirada.
-¡Eres un guarro! ¡Y un imb√©cil! ¡Y…!
-As√≠ no vas a conseguir que te lo devuelva.- Me lo ense√Ī√≥ de nuevo. Sonre√≠a.
Me volví hacia David para pedirle ayuda. Sin embargo, ya había desaparecido. Maldije en voz baja.
-Me parece que tu amiguito se ha ido sin ti.
Se notaba que se estaba divirtiendo con la situación. Enfadada, traté de recuperar mi bikini, pero ágilmente puso la prenda fuera de mi alcance.
-Devuélvemelo.
Hice otro intento, pero este también resultó fallido. Le miré enfadada.
-Venga, anda. Ya que estamos…- Me revel√≥ sus intenciones al o√≠do y  me toc√≥ el culo. Sonri√≥ seductor. Se inclin√≥ hacia m√≠, pero no pensaba dejarle acabar.
Le di una bofetada en la cara. ¿Qui√©n  se hab√≠a cre√≠do que era?
-¡Gilipollas!- Aprovech√© que no se lo esperaba, para recuperar la parte de arriba de mi bikini. Me lo puse r√°pidamente y fui donde ten√≠a el resto de mi ropa. Me puse los pantalones cortos, y mi camiseta de Jack Daniel’s sin mirarle. Entonces not√© algo en mi espalda y me di la vuelta enfadada.
-¿Hacemos un trato?
-¿Contigo? Ni hablar.- Le mir√© seria y me di la vuelta para irme. Sin embargo me alcanz√≥. Se puso la camiseta mientras hablaba.
-Yo te perdono lo de la bofetada si tu me perdonas que haya intentado pegar a tu amigo y hacer el amor contigo.
Me sonrojé.
-¿Qu√© quieres?- No me fiaba nada de √©l.
-Me llamo Lucas. Llámame un día para tomar una coca cola.- Sonrió y me tendió un papelito. Lo cogí y observé cómo salía de la playa y montaba en una moto negra. Ser volvió a mirarme una vez más y se fue.
La semana sguiente le llam√©. No soportaba quedarme en casa pensando en Marcos, y no quer√≠a quedar con mis amigas. Solo  empeorar√≠a las cosas.  A partir de entonces nos hicimos muy buenos amigos.
-Oye nena.- Me llamó.-Ni me había dado cuenta de que habíamos llegado. Estaba distraída con esos recuerdos. Sonreí. Ya hacía dos semanas de eso.
-Perdona. Estaba pensando en otra cosa.
Rió.
Bajé de la moto y miré alrededor. No podía creérmelo. Estábamos en la playa donde nos conocimos. Sonreí divertida por la coincidencia de que justo estuviese pensando en eso.
-Es bonito el sitio, ¿eh?- Me gui√Ī√≥ un ojo.
-Sí.- Sonreí
Fuimos a la playa, donde estaban todos los demás, bailando y bebiendo entre risas. Había un buen ambiente. Era justo lo que necesitaba.
-¡Ey, Miri!- Salud√≥ Vicky con  dos besos.- Al final lo conseguiste.-  Miro a Lucas y le gui√Ī√≥ un ojo.
-La duda ofende.- Sonrió.
-No sería la primera vez que no lo consigues.- Le picó.
-Te la est√°s jugando.- Se puso serio, pero se notaba que estaba de broma.
Divertida, me alejé de la pareja y fui a saludar a los demás.
-Guapa.- Jaime me sonri√≥.-  ¿Quieres un poco?- Me tendi√≥  un porro.
-No, gracias. Paso.- Le sonreí.
Se encogió de hombros y le pegó él una calada.
Naiara vino hacia mí y me dio un abrazo.
-Cre√≠a que no ibas a venir.- Sonri√≥.-  Baila.
De fondo estaba sonando la canci√≥n de “Calor de verano”. La sonre√≠ y empezamos a bailar al ritmo de la canci√≥n. Blas me abraz√≥ entonces por detr√°s, mientras yo segu√≠a bailando, sin  mirarle. Entonces me dio la vuelta y seguimos bailando, los dos juntos.
Cuando me cansé, fui aparte, a una mesa que habían preparado. En un lado había pizzas requemadas, pero la verdad, no me apetecían mucho. En su lugar, cogí un vaso con vodka con limón, y lo bebí, sentada al lado de Jenny. Nos reímos mucho. Después de un rato, vino Lucas.
-¿Qu√© tal, nenas?
-Flaman.- Respondi√≥ Jenny sonri√©ndole.- ¿Te sientas con nosotras?
-Jum. No sé. Tengo mejores cosas que hacer.
Jenny le dio un empuj√≥n cari√Īoso. √Čl se rio.
Se sentó en el medio de nosotras dos y se unió a la conversación. Yo fui a rellenar mi vaso, esta vez de negrita. Cuando volví, Jenny me miró seria.
-¿Qu√© hac√≠as antes con Sam?
La miré sorprendida, pensando que no había escuchado bien. Parecía que sí lo había hecho.