lunes, 28 de abril de 2014

Capítulo II



Se alejó mientras yo le observaba inmóvil.
-Son unos gilipollas.- Empez√≥ Ra√ļl.
-¡Miriam! Ra√ļl.- Llam√≥ Jana.
-¿Vamos?- Pregunt√©.
-¿Qu√© os estaba diciendo Sam?- Pregunt√≥ sin hacerme caso, muy nerviosa.
-¿Sam?
No podía creérmelo. Así que ese era el tal Sam del que Jana estaba enamorada. La miré con los ojos abiertos como platos.
-¿A que est√° bueno?
Ra√ļl serio, no dijo nada. Parec√≠a que a √©l no le ca√≠a muy bien el tal Sam. Yo tampoco respond√≠. A√ļn estaba flipando.
-¿Ese era Sam?
-S√≠.- Sonri√≥.- Pero ya te dije que Sam es m√≠o, ¿eh? Pero si quieres te puedo presentar a Fer. Es muy mono, seguro que te encanta. Va a segundo B tambi√©n, como Sam.- Se la iluminaban los ojos cada vez que hablaba de Sam. Parec√≠a que s√≠ que estaba enamorada.
-Ya veremos.- Sonreí.- Tengo que llamar a mi madre. Ahora vengo.
Se me hab√≠a olvidado preguntarla si pod√≠a ir a comer con Lucas y los dem√°s.  No estaba segura de si me dejar√≠a. Solo conoc√≠a a Lucas, y no es que la cayese demasiado bien. Tal vez su Yamaha negra tuviese parte de la culpa. Mi madre odiaba las motos.
La llamé. Contestó al tercer bip.
-¿S√≠?
-Mam√°, soy yo.
-¿Ha pasado algo, Miriam? ¿D√≥nde est√°s?- Pregunt√≥ preocupada.
-No, no ha pasado nada. Estoy en el instituto.  Es que se me hab√≠a olvidado decirte que iba a comer con unas compa√Īeras de clase. Como es el primer d√≠a de clase.- Ment√≠. Me sent√≠a mal por mentirles despu√©s de todo lo que les hab√≠a hecho pasar, pero yo tambi√©n lo estaba pasando mal. Y si estaba en casa, sola y deprimida, pensar√≠a en √©l y estar√≠a peor.
-Bueno. ¿Seguro que no prefieres venir a casa? ¿No est√°s cansada?
-No, no. Me quedo.
-Est√° bien. Pero no vengas demasiado tarde, ¿eh?
-Vale. Gracias.
Colgu√©. Cuando me di la vuelta para volver con Jana y Ra√ļl, o√≠ una voz que me llamaba.
-Miriam, espera.
Me par√© en seco al reconocer a Sam. ¿Qu√© quer√≠a este ahora?
-¿Sam?
-Se te ha ca√≠do esto.- Me tendi√≥ una pulsera plateada con un colgante de un infinito. Me la regal√≥ mi abuela hac√≠a dos a√Īos.
-Esto, gracias.
-No es nada.- Sonri√≥.- Es bonita. Como t√ļ.
Me sonrojé.
-Gracias.-  Murumur√©.
Iba a alejarse cuando le volví a llamar.
-¿C√≥mo sab√≠as mi nombre?
Volvió a sonreír.
-Secreto.- Iba a protestar cuando a√Īadi√≥:- T√ļ tambi√©n sab√≠as el m√≠o. Yo no pregunto.
Se alej√≥ dej√°ndome ah√≠ con la palabra en la boca. Ten√≠a raz√≥n, por otra parte. Resignada, volv√≠ con Jana. Ra√ļl ya se hab√≠a ido.
-¿Por qu√© tardaste tanto? Ra√ļl al final se fue. Estaba muy serio.- Me inform√≥.
-Mi madre que es muy pesada.- Prefer√≠a no decirla lo de Sam. Entre nosotros no hab√≠a pasado nada, pero a√ļn as√≠, no sab√≠a como se lo tomar√≠a.
-Ah.- No pareció muy convencida.
-Es que no voy a comer en casa, y estaba intentando convencerla de que me dejase ir a comer con unos amigos.- Me justifiqué. Eso era verdad.
-¿Entonces no vienes?
-Te acompa√Īo un poco, pero he quedado con un amigo que me iba a venir a buscar.
-Uy, ¿un amigo?- Sonri√≥ maliciosa.- ¿C√≥mo es?
-Es un amigo.- Repetí.- Se llama Lucas y es mono. Ahora te le presento.
-Si insistes.- Me gui√Ī√≥ un ojo.- Pero a m√≠ me sigue gustando Sam, ¿eh?
Apenas acab√© de hablar cuando o√≠mos el ruido de una moto que ven√≠a algo m√°s r√°pido de lo que marcaba el l√≠mite de velocidad.  Par√≥ en seco delante nuestro, y un chico se baj√≥ quit√°ndose el casco.
-Hola, preciosa.- Me sonrió Lucas.
-Hola.- Sonreí.
-¿Y t√ļ eres?- A√Īadi√≥ volvi√©ndose hacia Jana, que se le hab√≠a quedado mirando boquiabierta.
Lucas tenía el pelo negro y los ojos color miel. Era alto, algo más de metro ochenta, y llevaba una camiseta negra de estas que tienen los tirantes muy abiertos con unos pantalones vaqueros oscuros. Sonrió a Jana, que reccionó enseguida al darse cuenta de que los dos nos la habíamos quedado mirando.
-Soy Jana. Encantada.- Sonrió y le dio dos besos al recién llegado.
-Yo soy Lucas.
-Lo sé. Miriam me ha hablado de ti
Me miró divertido. Supongo que no se lo esperaba.
-Ah. Bueno, hoy solo tengo sitio para Miriam en la moto, y nos est√°n esperando, pero otro d√≠a te vienes t√ļ tambi√©n, ¿vale?- Le sonri√≥ de esa forma que utiliza para seducir a las chicas. Y con Jana le estaba funcionando.
-Me encantaría.
-Ma√Īana te veo, linda.- Me desped√≠ de ella y me puse el casco que me tendi√≥ Lucas. Luego sub√≠  a la moto detr√°s de √©l y me agarr√© al asiento.
Arrancamos. Jana se qued√≥ parada unos segundos mir√°ndonos, y despu√©s ech√≥ a andar hacia casa. Parec√≠a que se hab√≠a olvidado un poco de Sam al ver a Lucas. Sol√≠a causar ese efecto. Salvo en m√≠. A√ļn recuerdo el d√≠a en que nos conocimos…
-¡Hijo de p…!
Me volv√≠. Dos t√≠os estaban gritando y peg√°ndose.  Me mord√≠ el labio. No sab√≠a qu√© hacer. Espera. ¿Se supone que ten√≠a que hacer algo, o pod√≠a irme sin m√°s?
M√°s insultos y empujones, acompa√Īados de pu√Īetazos al ire. Permanec√≠ inm√≥vil.
Hasta que uno de los tíos consiguió derribar al otro. Parecía que iba a seguir pegándole en la arena, así que corrí hacia allí.
-¡Eh, t√ļ!- S√ļper entrada triunfal.- Para.- Me par√© en seco sin saber muy bien qu√© hacer.
El chico que había derribado al otro me miró de arriba abajo con sus ojos color miel. Sangraba por la nariz y tenía el labio partido. Sin embargo, sonreía.
-Preciosa, luego voy contigo, ¿vale?- Me gui√Ī√≥ un ojo.

-Das asco.
No me mir√≥ y levant√≥ el  pu√Īo para golpear al otro, que ten√≠a bastante peor aspecto. Un momento. Abri la boca sorprendida al reconocer a David. Era un compa√Īero de mi instituto, ten√≠a un a√Īo m√°s, pero hab√≠a repetido.
Sin saber muy bien por qu√©, me abalanc√© contra el de los ojos color miel y le tir√© hacia un lado. No hab√≠a nadie m√°s por all√≠. No hac√≠a muy bueno, pero a m√≠ me apetec√≠a darme un ba√Īo y hab√≠a ido a una peque√Īa playita que hab√≠a cerca de mi casa. Estabamos en una zona por la que no sol√≠a pasar mucha gente. Sin embargo, no sent√≠ miedo.
-Mira, nena, yo no  pego a las chicas. Ap√°rtate.- Me apart√≥ algo brusco.
-Pues yo no tengo ning√ļn problema con pegar a los chicos.
Ri√≥ sarc√°stico y sin hacerme caso volvi√≥ donde el otro t√≠o. Tal vez lo normal hubiese sido que me hubiese ido, pero me hab√≠a empe√Īado en no dejar que pegase a David, y eso iba a hacer.
Lanzando un gritito, volví a lanzarme contra el chico, tirándole una vez más. Yo también perdí el equilibrio, y rodé por la arena junto a él. Intentó irse, pero le agarré volviéndole a tirar de nuevo. Volvimos a rodar por la arena, hasta que se puso encima de mí inmovilizándome.
-Nena, te est√°s pasando.
Me revolví hasta soltarme, y traté de levantarme, pero me cogió, y volví a llenarme de arena una vez más.
-Eres un gilipollas.
Trat√© de golpearle, pero me qued√© de piedra cuando me solt√≥ la parte de arriba del bikini, con  una sonrisa.
Me tapé con los brazos y le fulminé con la mirada.
-¡Eres un guarro! ¡Y un imb√©cil! ¡Y…!
-As√≠ no vas a conseguir que te lo devuelva.- Me lo ense√Ī√≥ de nuevo. Sonre√≠a.
Me volví hacia David para pedirle ayuda. Sin embargo, ya había desaparecido. Maldije en voz baja.
-Me parece que tu amiguito se ha ido sin ti.
Se notaba que se estaba divirtiendo con la situación. Enfadada, traté de recuperar mi bikini, pero ágilmente puso la prenda fuera de mi alcance.
-Devuélvemelo.
Hice otro intento, pero este también resultó fallido. Le miré enfadada.
-Venga, anda. Ya que estamos…- Me revel√≥ sus intenciones al o√≠do y  me toc√≥ el culo. Sonri√≥ seductor. Se inclin√≥ hacia m√≠, pero no pensaba dejarle acabar.
Le di una bofetada en la cara. ¿Qui√©n  se hab√≠a cre√≠do que era?
-¡Gilipollas!- Aprovech√© que no se lo esperaba, para recuperar la parte de arriba de mi bikini. Me lo puse r√°pidamente y fui donde ten√≠a el resto de mi ropa. Me puse los pantalones cortos, y mi camiseta de Jack Daniel’s sin mirarle. Entonces not√© algo en mi espalda y me di la vuelta enfadada.
-¿Hacemos un trato?
-¿Contigo? Ni hablar.- Le mir√© seria y me di la vuelta para irme. Sin embargo me alcanz√≥. Se puso la camiseta mientras hablaba.
-Yo te perdono lo de la bofetada si tu me perdonas que haya intentado pegar a tu amigo y hacer el amor contigo.
Me sonrojé.
-¿Qu√© quieres?- No me fiaba nada de √©l.
-Me llamo Lucas. Llámame un día para tomar una coca cola.- Sonrió y me tendió un papelito. Lo cogí y observé cómo salía de la playa y montaba en una moto negra. Ser volvió a mirarme una vez más y se fue.
La semana sguiente le llam√©. No soportaba quedarme en casa pensando en Marcos, y no quer√≠a quedar con mis amigas. Solo  empeorar√≠a las cosas.  A partir de entonces nos hicimos muy buenos amigos.
-Oye nena.- Me llamó.-Ni me había dado cuenta de que habíamos llegado. Estaba distraída con esos recuerdos. Sonreí. Ya hacía dos semanas de eso.
-Perdona. Estaba pensando en otra cosa.
Rió.
Bajé de la moto y miré alrededor. No podía creérmelo. Estábamos en la playa donde nos conocimos. Sonreí divertida por la coincidencia de que justo estuviese pensando en eso.
-Es bonito el sitio, ¿eh?- Me gui√Ī√≥ un ojo.
-Sí.- Sonreí
Fuimos a la playa, donde estaban todos los demás, bailando y bebiendo entre risas. Había un buen ambiente. Era justo lo que necesitaba.
-¡Ey, Miri!- Salud√≥ Vicky con  dos besos.- Al final lo conseguiste.-  Miro a Lucas y le gui√Ī√≥ un ojo.
-La duda ofende.- Sonrió.
-No sería la primera vez que no lo consigues.- Le picó.
-Te la est√°s jugando.- Se puso serio, pero se notaba que estaba de broma.
Divertida, me alejé de la pareja y fui a saludar a los demás.
-Guapa.- Jaime me sonri√≥.-  ¿Quieres un poco?- Me tendi√≥  un porro.
-No, gracias. Paso.- Le sonreí.
Se encogió de hombros y le pegó él una calada.
Naiara vino hacia mí y me dio un abrazo.
-Cre√≠a que no ibas a venir.- Sonri√≥.-  Baila.
De fondo estaba sonando la canci√≥n de “Calor de verano”. La sonre√≠ y empezamos a bailar al ritmo de la canci√≥n. Blas me abraz√≥ entonces por detr√°s, mientras yo segu√≠a bailando, sin  mirarle. Entonces me dio la vuelta y seguimos bailando, los dos juntos.
Cuando me cansé, fui aparte, a una mesa que habían preparado. En un lado había pizzas requemadas, pero la verdad, no me apetecían mucho. En su lugar, cogí un vaso con vodka con limón, y lo bebí, sentada al lado de Jenny. Nos reímos mucho. Después de un rato, vino Lucas.
-¿Qu√© tal, nenas?
-Flaman.- Respondi√≥ Jenny sonri√©ndole.- ¿Te sientas con nosotras?
-Jum. No sé. Tengo mejores cosas que hacer.
Jenny le dio un empuj√≥n cari√Īoso. √Čl se rio.
Se sentó en el medio de nosotras dos y se unió a la conversación. Yo fui a rellenar mi vaso, esta vez de negrita. Cuando volví, Jenny me miró seria.
-¿Qu√© hac√≠as antes con Sam?
La miré sorprendida, pensando que no había escuchado bien. Parecía que sí lo había hecho.

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