martes, 6 de mayo de 2014

Capítulo V



Genial. Lucas tenía que ser.
Si me lo hubiese pedido hac√≠a una semana, puede que menos, la hubiera dicho que s√≠ sin dudarlo. Pero despu√©s de lo que hab√≠a pasado entre nosotros no pod√≠a hacerlo. √Čl no era como yo cre√≠a.
-Es que es muy mono. Y dijiste que tambi√©n era majo. ¿Por qu√© no? Ya que Sam est√° pillado por ti…-  Me gui√Ī√≥ un ojo. Genial.
-Lucas no te va a gustar.
Me miró confundida.
-¿A qu√© viene eso?
-Os conozco a los dos. No vais a llevaros bien. Puede que estuviese equivocada con Lucas, y no fuese tan bueno como te dije.
-¿Perd√≥n?- Me mir√≥ seria.
-En realidad es un cabrón.- No me atrevía a mirarla.
-¿No me vas a ayudar?
-Adem√°s fuma…- Ol√© la excusa que hab√≠a puesto.- Y bebe… Y no se porta bien con las chicas con las que sale. Yo… No quiero que lo pases mal por su culpa.
-Ya.- Me miró seria.- Pues lo que yo creo es que te mola, o simplemente es tu amigo, y no quieres que te preste menos atención porque está más conmigo. Y te da miedo que me prefiera a mí antes que a ti.
¿Enserio? No pod√≠a creer que pensase eso.
-Jana, lo que has dicho no tiene ning√ļn sentido.
-¿Ah, no? Pues parec√≠a que era un chico 10 hasta que te he dicho que me gustaba. Y entonces es cuando se ha transformado en un drogadicto cabr√≥n.
-Jope, Jana. Todo  lo que te he dicho es verdad.
-¿Ah, s√≠? ¿C√≥mo cuando me has dicho que ibas a ayudarme fuera lo que  fuera?
-Te estoy ayudando. Salir con √©l solo te har√≠a da√Īo.
-Vete a la mierda.
-Jana, espera.
Echó a andar. Vacilé. Intenté alcanzarla, pero entonces sonó mi móvil.
-¿Jana?
Genial, era mi madre. Miré la hora. Ya había pasado casi media hora desde que sonó el timbre.
-¿S√≠?
-¿Por d√≥nde vas?
-Esto, me he retrasado un  poco. Estoy todav√≠a muy cerca del instituto.
-Vale. Pues por el camino, compra tranchetes. ¡Y no tardes! Tengo que acabar la comida.
-Claro  mam√°.- Colgu√© aliviada.
*   *   *   *   *   *
Cerr√© el libro de biolog√≠a.  No pod√≠a m√°s. Ya me hab√≠an puesto el primer examen del curso. Era en dos semanas, pero no me apetec√≠a nada estudiar. Ten√≠a la cabeza a reventar.
Encima,  Jana se hab√≠a mosqueado conmigo.
En el fondo la entend√≠a. Ten√≠a raz√≥n en enfadarse por lo de Sam, y respecto a lo de Lucas, en fin… Supongo que yo tampoco me habr√≠a cre√≠do la descripci√≥n drogadicto-cabr√≥n despu√©s de o√≠rme hablar de √©l el lunes. Pero, ¿qu√© pod√≠a hacer?
Me met√≠ en twitter. ¿Obra del destino? El primer tweet que le√≠ era de Jana:

“Aburrida en casita estudiando #aburrido #malastardes”

Lo pensé un momento. Después cogí mi cazadora de cuero marrón, el móvil y bajé a despedirme.
-Pap√°, voy a salir un momento. ¿Y mam√°?
-Está echada. No hagas ruido.- Susurró.
-Vale, no te preocupes.
Sal√≠ de casa intentando  no hacer ruido.
Jana viv√≠a un par de calles m√°s all√°. Por el camino me puse los cascos y  sub√≠ el volumen a tope. Estaba sonando “No soy un juguete”, de Critika y Saik.
Cuando llegu√©, par√© la m√ļsica y cog√≠ aire. Despu√©s apret√© el timbre.
Jana viv√≠a en una casa de dos pisos, peque√Īa, a pesar de que eran cinco. Me abri√≥ su hermano mayor, un chico de 19 a√Īos de pelo rojizo y ojos verdes, igual que Jana.  Era muy mono.
-Hola Miriam.
-Hola Juan. ¿Est√° Jana?
-Sí, pasa.
Vacilé, y después le seguí hasta el salón. Jana estaba sentada en el sofá con el libro de biología encima de la mesa, y la tele puesta. No despegó la mirada de la pantalla hasta que empecé a hablar.
-Hola Jana.
Me mir√≥ sorprendida.  Cuando lo asimil√≥, se volvi√≥ hacia su hermano.
-Juan, déjanos hablar un momento. Y de paso ve a ver a Luis, creo que estaba en la cocina con la nata.
-Mm, está bien. Pero después me dejas a mí la tele.
-Ya veremos.
Salió del salón dejándonos solas.
-¿Qu√© quieres?
-Pedirte perdón. Otra vez.
-Pues ya puedes irte.
- Jana, perdóname.
-Sigues sin querer presentarme a Lucas, ¿no?
No dije nada.
-Todo lo que te dije antes es verdad.
-Y supongo que también hay muchas cosas que no me has dicho.
-Yo…
Suspiró.
-Ya.  Lo entiendo. Supongo que las cosas han cambiado.
-¿Por qu√© dices eso?
-¿Te acuerdas cuando √©ramos peque√Īas? Nos lo cont√°bamos todo.- Sonri√≥.- Helena, Marina, Carla, t√ļ y yo.
-Hasta que Carla se fue.
-Aj√°.
Carla tuvo una discusi√≥n muy fuerte con Helena, y al final se cambi√≥ de instituto. La √ļnica que no hab√≠a perdido el contacto con ella era yo, y se hab√≠a convertido en mi mejor amiga. Hac√≠a mucho que no la ve√≠a.
-Supongo que s√≠. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. Pero es lo normal, ¿no?
-S√≠.- Suspir√≥.- No te preocupes por lo de Lucas. Pero sigo sin entender qu√© te ha hecho cambiar tan r√°pido de opini√≥n. Y si decides present√°rmelo,  me alegrar√≠a mucho.
-Gracias.
La di un abrazo.
-¿Vamos a merendar a la cafeter√≠a de Gabriela?- Propuso.- Necesito un descanso. Biolog√≠a es un asco.
-Claro.- Sonreí.
Cuando llegamos, nos sentamos en una mesa al lado de la ventana. Mientras esper√°bamos, nos estuvimos quejando de lo injusto que era que nos pusiesen un examen tan pronto.
-¿Qu√© vais a tomar?
Nos atendió Paola, una chica italiana que estaba estudiando filología en otra ciudad algo más grande, a media hora de aquí. Por las tardes trabajaba en la cafetería.
-Yo quiero un cola cao.- Pidió Jana. Amaba el chocolate y todo lo relacionado con él.
-Yo  una coca cola.- Me apetec√≠a algo fr√≠o y con mucho gas.
-Yo otra coca cola, por favor.
Se me heló la sangre en las venas al oír a Lucas detrás de mí.
-¿Lucas?- Jana parec√≠a tan sorprendida como yo.
-Hola. Pasaba por aquí y os he visto por la ventana. Decidí pasarme a saludar, pero ya de paso he pensado en tomarme una coca cola con vosotras. Si me dejáis.
-Claro.- Contestó Jana antes de que yo pudiese abrir la boca para protestar.
-Oye Miriam, siento lo de esta ma√Īana.- Dijo sent√°ndose enfrente m√≠o.
Iba a contestarle que pod√≠a meterse sus disculpas por donde le cupieran, cuando empez√≥ a sonar mi m√≥vil. No conoc√≠a el n√ļmero.
-Ahora vengo.
Me alejé un poco, mientras oía a Lucas decir algo y las posteriores risas de Jana. Genial. Más me valía darme prisa en volver.
-¿Miriam?- Era la voz de Sara.
-Hola. ¿Sara?
-Sí, soy yo.
-¿Y tu m√≥vil?
-Arreglando. Estoy en una cabina de teléfono.
-¿Pasa algo?- Se la notaba nerviosa.
-Es Daniel. Vengo del hospital.
-¿Qu√© te han dicho?- Mis alarmas se dispararon.
Pens√© en lo que podr√≠a venir a continuaci√≥n. Sab√≠a que lo mejor era saberlo cuanto antes, pero no sab√≠a si estaba preparada para recibir otra mala noticia hoy. Aunque la incertidumbre ser√≠a a√ļn peor. Guard√© silencio con los nervios a flor de piel.
-Ha mejorado. Por fin vuelve a estar estable.  Los m√©dicos vuelven a tener esperanzas.- Estaba euf√≥rica.
Me qued√© sin palabras. Me sent√≠a aliviada. Me hab√≠a quitado un enorme peso de encima. Sonre√≠. No  pod√≠a cre√©rmelo. Parec√≠a que al final el d√≠a no iba a ir tan  mal.
-¿Est√°s segura?
-Claro que lo estoy.- Bufó.
-No puedo cre√©rmelo Sara.- Ahora yo tambi√©n estaba euf√≥rica.- Si se supon√≠a que la medicaci√≥n ya no iba a hacer efecto, ¿no?
-Miri, lo que le ha pasado no es normal. No se le pueden aplicar todas las teor√≠as que se tienen sobre comas normales.-  Ahora estaba seria.
-Ya. Supongo que tienes  raz√≥n.
-De todas formas, es una gran noticia. Si sigue progresando así, no tardará mucho en salir del coma. Le han dado nuevas medicaciones, que funcionan en el 80% de los casos.
-¿Y el otro 20%?
-¡Miri!
-Lo siento. Yo también estoy contenta.- Sonreí. Era verdad.
-Mm… Est√° bien.
Entonces me acordé de repente de Jana y Lucas. Mierda. Tenía que colgar ya.
-Sara, tengo que irme. Es importante. Ya hablaremos. Si hay novedades, ll√°mame, ¿s√≠?
-Claro, no te preocupes. Un beso amor.
-Otro linda.
Colgué el teléfono con una sonrisa dibujada en la boca.
Cuando volví a la mesa, Lucas y Jana seguían riendo. Parecía que se estaban llevando bien. Suspiré.
-Jana, ¿vamos?
-No te has tomado la coca cola.- Dijo, extra√Īada.
Me bebí un trago bastante grande.
-No tengo m√°s sed. ¿Vamos?
-Os acompa√Īo.- Dijo Lucas levant√°ndose.
-Y una mierda. T√ļ puedes irte por donde has venido.
-¡Miri! No seas as√≠. Ya se ha disculpado.- Protest√≥ Jana.
-Yo me voy. No voy a dejar que el gilipollas este me amargue la tarde.
-¡Miri!
-Preciosa, si ya la tenías amargada antes de que llegara.
Le fulminé con la mirada.
-T√ļ ver√°s lo que haces.- Mir√© seria a Jana.- Yo me voy.
Salí de la cafetería con paso firme. No me volví, pero oí sus voces a lo lejos. No parecía haberles importado demasiado que me hubiese marchado.
Ahora la que estaba molesta con Jana era yo. Conoc√≠a a Lucas mejor que ella. ¿Por qu√© no pod√≠a hacerme caso y ya est√°?
Cuando llegué a casa, eran casi las siete.
Saqué los libros de matemáticas de mi mochila. Tenía que acabar los deberes.
Cayó al suelo un papelito arrugado. Lo recogí. No era mi letra.
Era el teléfono de Sam.
Sonreí. Sin embargo, lo dejé a un lado y empecé a hacer los deberes de Matemáticas.
Unos diez minutos despu√©s, decid√≠ que ya hab√≠a hecho suficiente por hoy, y cerr√© los libros.  No lograba concentrarme.  Ni siquiera la m√ļsica de Imagine Dragons me ayud√≥ a despejarme. Entonces mi mirada volvi√≥ a reparar en el papelito que hab√≠a encima de mi mesa.

6 comentarios:

  1. ¡Genial! ¡Escribes muy bien!
    Ya tienes una nueva seguidora...
    Un besito.

    http://secretsofdirectioners.blogspot.com.es/

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    1. Jo muchisimas gracias me alegro un monton de que te guste :') gracias por dejar tu comentario luego mw paso ;) un besito linda

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  2. Me encanta *--*!!! Escribes genial! me encanto tu primera novela:)

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    1. Muchiiisimaas graciias por leerme lind@ :) :) me alegro un montoon de que tee guustaseee jeje un besiito espero que esta tbien tr guste ;)

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  3. Hellooo,Miriam me llevaré tu banner a mi blog,yo también tengo una novela allí,talvez te guste,quizá no xD :3 ,es de Horror/Suspenso/Terror

    Un abrazo gigante,y no me acabo de leer No llores Princesa :( caray
    http://librosydreamsideal.blogspot.com/

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    1. Muchas gracias me alegro de que te guste (:
      Tu blog esta bonito ;) un beso linda

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