lunes, 26 de mayo de 2014

Capítulo VIII



¿Me conoc√≠a de antes? Carla y yo le miramos extra√Īadas. Por la expresi√≥n de ella, parec√≠a que nunca le hab√≠a hablado de m√≠.
No recordaba haberle visto antes.  A√ļn as√≠ le di dos besos.
-Sí, soy Miriam.- Se quedó parado un momento, pero enseguida reaccionó.
-Perdona. No sab√≠a que fueses amiga de Carla. Me ha extra√Īado.
-Ah.
-¿Por qu√© te ha extra√Īado?- Pregunt√≥ Carla divertida.- ¿Es mucho m√°s guapa que yo?
-No s√©, no me fijo en ninguna chica m√°s que en ti.- La gui√Ī√≥ un ojo sonriendo.- Lo digo porque como suele ir con Lucas y estos, me extra√Ī√≥ que se llevase contigo.
Me qued√© de piedra. Los dos se volvieron hacia m√≠. Juan tranquilo, y ella con una expresi√≥n extra√Īada.
-¿Lucas? No ser√°… Miriam.- Me mir√≥ seria. Despu√©s se volvi√≥ hacia Juan.- ¿El de los ojos color miel? ¿Ese con el que montaste un botell√≥n en el parque de al lado de mi casa?
-Ese.- Bajó la mirada. Parece que no le gustaba que Carla se lo recordase.
-Miriam, ¿enserio sales con ese chico?
-Salir… Sal√≠a. Antes… Podr√≠a decirse que s√≠.- Me forc√© a mirarla a los ojos, aunque su expresi√≥n indignada no ayudaba.
Juan tenía una expresión nerviosa. No quería provocar ninguna discusión con su comentario.
-Me apetece un helado. ¿Ven√≠s?- Propuso tratando de cambiar de tema.
-Jope, Miriam...- Le ignoró Carla.
-Es… majo.
-¡Y tambi√©n un drogadicto!
-¡Qu√© va!- No sab√≠a muy bien por qu√© le defend√≠a, pero segu√≠  hablando.- No tiene adicci√≥n a ninguna droga… Solo va de botell√≥n y fuma para divertirse, pero no lo hace todos los d√≠as.- En realidad eso era discutible.- Adem√°s ya tiene 18 a√Īos. Puede hacerlo si quiere…
-Miriam, tía, no digas tonterías.
-¡No lo hago!
-Beber alcohol en la calle seguir√≠a siendo  ilegal, de todas formas. Y adem√°s, apuesto a que no solo fuma tabaco.
Sabía que Carla tenía razón, pero no pensaba admitirlo. En vez de eso, desvié la mirada hacia la plaza, a la espera de que apareciese alguien que me librase del interrogatorio. Esto no me lo esperaba.
-Pues perderías la apuesta.- Mentí, cabezota.
-Bueno, da igual.- Sacudi√≥ la cabeza resignada.- Mejor no hablemos de eso… Pero que sepas que no me fio ni un pelo de ese t√≠o, y que me alegro un mont√≥n de que ya no salgas con √©l.
Iba a abrir la boca para protestar de nuevo, pero Juan se me adelantó.
-¿Vamos entonces a por ese helado?
-Falta poco para la hora de comer.- Objet√≥  Carla.
-A mí me apetece un helado.
-Muy bien. Vamos a por ese helado.
Caminamos hablando sobre nada en especial hasta llegar a la heladería. Allí, Juan pasó a por su helado mientras Carla y yo esperábamos fuera.
-¿Qu√© hay de Marcos, linda? Hace un mont√≥n que no me hablas de √©l.
La inminente pregunta hab√≠a llegado. Le hab√≠a estado dando mil vueltas durante todo el d√≠a,  pero a√ļn no hab√≠a tomado ninguna determinaci√≥n sobre c√≥mo cont√°rselo.
-Marcos es un capullo.- Buen comienzo.
-¿Perd√≥n?- Se volvi√≥ hacia m√≠ sorprendida.
-√Čl es… Bueno…- Nos sab√≠a c√≥mo explic√°rselo sin involucrarla demasiado.- Es diferente. Y eso hac√≠a que lo nuestro fuese demasiado complicado…
-¿Diferente? ¿En qu√© sentido?
Me mord√≠ el labio. ¿Qu√© respond√≠a?
-Es que no puedo cont√°rtelo.
-¿Por qu√©? No lo entiendo. ¿Qu√© pasa?
-Es demasiado complicado… Adem√°s, cr√©eme. Es mejor para ti no saberlo.
-¿Qu√©? ¿Por qu√©?
-Hazme caso, Carla. El caso es que lo nuestro era casi imposible. Pero eso no justifica nada de lo que paso…- Lo √ļltimo lo dije m√°s para m√≠ que para ella.
-¿Qu√© pas√≥?- Pregunt√≥ con expresi√≥n alarmada. Parec√≠a que estaba empezando a asustarla.
-Se enrolló con otra chica.
-¿¡Mientras estabais saliendo!?
-Saliendo, precisamente, no. Pero algo as√≠. Supongo.- Suspir√©.- No era nada oficial, pero no s√©…
-¡Qu√© cabr√≥n!- Me encog√≠ de hombros.- ¿Y qu√© te dijo despu√©s?
Recordé aquellos segundos horribles que pasé en la terraza de la casa abandonada. Julia me miraba fijamente, y Marcos se disculpaba, pero nada de eso cambió lo que había visto.
Lo que más me fastidia es haber confiado en él. Arriesgué y perdí. Pero lo peor es que el que lo estaba pagando era Daniel.
-Que pod√≠a explicarlo… Unos d√≠as despu√©s, justo antes de volver a Galicia, me dijo que nunca me olvidar√≠a.
Me miró con los ojos abiertos como platos, mientras asimilaba lo que le había contado.
-Espera, ¿me est√°s hablando del mismo Marcos que te despertaba cada ma√Īana con un “Buenos d√≠as, princesa”? ¿El Marcos por el que llevas colada desde hace dos a√Īos? ¿El mismo que dec√≠as que era perfecto, el de los ojazos azules?
Me mordí el labio. Todas las situaciones que había nombrado me cayeron como un cazo de agua fría. A mí también me había costado asimilarlo. Me empezaron a escocer los ojos, pero traté de contener las lágrimas.
Por suerte, apareció Juan con un helado de fresa y chocolate, haciendo que aplazásemos la conversación para otro momento.
El domingo me despert√© temprano y levant√© la persiana. Hac√≠a sol. Iba a bajar a desayunar cuando distingu√≠ un clavel rosa en el alf√©izar de la ventana. Extra√Īada lo recog√≠ y lo ol√≠. Me encantaban estas flores. Eran mis favoritas. En el alf√©izar tambi√©n hab√≠a un papel doblado. Lo cog√≠ tambi√©n. Solo hab√≠a una frase escrita con una letra bonita y cuidada.

“Hazme un favor y sonr√≠e”
Extra√Īada, pens√© qui√©n podr√≠a haber sido. Por un momento, pens√© en Marcos, pero enseguida lo descart√©. Despu√©s, vino a mi cabeza ese chico de ojos grises en el que √ļltimamente no pod√≠a dejar de pensar. Sonre√≠ al imagin√°rmelo, pero despu√©s record√© la escena de ayer, entre Sam y Lucas, y malhumorada, baj√© a la cocina y desayun√© r√°pido.
Después me puse un pantalón de chándal rosa con una camiseta corta de color gris. Me recogí el pelo en una coleta alta, y me calcé mis deportivas. Cuando acabé de vestirme, cogí mi Ipod, los cascos y salí a correr.
Por el camino, empec√© a pensar en lo que hab√≠a hablado ayer con Carla. A m√≠ tambi√©n me costaba creer que hubiese hecho eso. Puede que me pusiese celosa de su tonteo con Irene cuando no √©ramos pareja, pero lo de Julia era demasiado… Aunque en m√°s de una ocasi√≥n hab√≠a imaginado que habr√≠a pasado si le hubiera dejado explicarse. Si lo hubi√©ramos hablado, y le hubiera dado una segunda oportunidad.
O si no, aunque no le hubiese dado una segunda oportunidad. Si solo le hubiese perdonado. Por lo menos, ahora sabría de él. Sabría si está bien.
No s√© nada de Marcos desde aquel d√≠a en el bosque. Aquel d√≠a en el que me dijo que nunca me olvidar√≠a. El d√≠a en el que nos dimos el √ļltimo adi√≥s.
Sara no me ha contado nada de él desde entonces, ni tampoco Jake, ni nadie del pueblo. No había vuelto a aparecer por ahí.
Con los ojos h√ļmedos, sub√≠ el volumen al m√°ximo para impedirme pensar en nada m√°s, y segu√≠ corriendo, m√°s r√°pido.
Empezaba a cansarme, pero no me paré. Si lo hacía volvería a pensar en él.
Me había recorrido prácticamente todo el paseo marítimo de unos siete kilómetros, cuando noté como alguien me ponía una mano en el hombro.
Me quité los cascos al ver a Sam.
-Hola, Miriam.- Sonrió.
Muerta de verg√ľenza, guard√© el Ipod. A saber qu√© pintas ten√≠a ahora. Entre lo poco que hab√≠a dormido, y la carrera que me hab√≠a pegado deb√≠a de tener un careto… A eso hab√≠a que a√Īadirle las l√°grimas que corr√≠an  a√ļn por mis mejillas. Me las sequ√© disimuladamente con la mano, aunque estaba segura de que √©l ya se hab√≠a dado cuenta.
-Hola, Sam.
-¿Qu√© tal?
-Bueno. Aqu√≠, corriendo. ¿T√ļ?
-Bueno. Aqu√≠, esperando a que una preciosa chica de ojos verdes y pelo casta√Īo se decida a quedar conmigo.
Me sonrojé.
-Oh.
Se rió divertido.
-¿Nos sentamos un poco?- Se√Īal√≥ un banco.
-Claro.
Fuimos al banco. Cuando nos sentamos, me mir√≥ fijamente a los ojos, lo que hizo que me pusiese nerviosa. ¿Qu√© pasaba?
-Estás triste.- Me secó una lágrima que no había notado y se inclinó hacia mí. Titubeé, pero no me aparté. Pero en vez de acercarse a mis labios, simplemente me susurró algo al oído.
Sonreí divertida al escucharle.
-Eras t√ļ.
-¿Perd√≥n?
-El que dej√≥ ese clavel rosa…
-No sé qué clavel rosa dices.
Sacud√≠ la cabeza sonriendo. “Hazme un favor y sonr√≠e”. Definitivamente, lo que sent√≠a por este chico se estaba convirtiendo en algo muy especial.
No iba a admitirlo, y yo no insistí. En vez de eso, me incliné hacia él y le di un beso en la mejilla.
-Gracias.
-¿Por qu√©?
-Da igual.- Contesté, más alegre que hace unos minutos.
√Čl me devolvi√≥ la sonrisa y empezamos a hablar, hasta que me olvid√© por completo de la hora. Pero en un momento dado de la conversaci√≥n, se puso serio y volvi√≥ a mirarme fijamente a los ojos.
-Miri, siento lo que pasó con Lucas.
Suspiré. Pensé en preguntarle por lo que le había pasado con él, pero había algo en su expresión que me hizo cambiar de opinión. Tiempo al tiempo. Sam me gustaba, definitivamente, y ya tendría tiempo de ir aprendiendo cosas sobre él. Pero ahora no era el momento de hablar del pasado. Ninguno de los dos estaba dispuesto a contar el suyo.
-Est√° bien. No pasa nada.
-Me alegro.- Sonrió.- Ya estaba empezando a preocuparme de que tuviese que ir al concierto de Imagine Dragons yo solo.
Me reí.
-Seguro que encontrar√≠as a alguna chica encantada de acompa√Īarte. Y adem√°s, m√°s guapa que yo.- Repliqu√©.
-No creo. Es muy difícil.- Me miró a los ojos con sus ojazos grises. Me encantaban.
Esboc√© una media sonrisa sonrojada. ¿Me hab√≠a llamado guapa?
Seguimos hablando durante un buen rato, hasta que se mi est√≥mago empez√≥ a gru√Īir y mir√© el reloj. Faltaba poco para la hora de comer.
-¿Por d√≥nde vas? Tengo que irme ya a casa a comer.- Dije desanimada. Me lo estaba pasando muy bien.
-Te acompa√Īo.
Tardamos casi media hora en llegar. Me hab√≠a alejado bastante. A√ļn as√≠, me daba tiempo a llegar.
Cuando llegamos a la puerta de mi casa, me detuve sin saber muy bien qu√© hacer. ¿Darle un beso? ¿O decirle adi√≥s?
Finalmente él se me adelantó y me dio dos besos en las mejillas.
-Ya hablaremos.- Me sonreía.- Adiós, Miri.
-Adiós, Sam.
Cuando entr√© en casa, me sent√≠a bastante mejor que cuando sal√≠ esta ma√Īana. Estar con Sam me pon√≠a de buen humor. Cada vez estaba m√°s segura de que lo que sent√≠a por √©l era algo especial.
Crucé el pasillo sin dejar de pensar en él.
-¿Miriam?
-Sí, soy yo, mamá.- Contesté asomándome al salón.
-¿D√≥nde hab√≠as ido?
-Salí a correr un poco.
-¿No has tardado mucho rato?
-No s√©.- Desvi√© la mirada. No quer√≠a contarle que hab√≠a estado otra vez con Sam.- Estoy cansada. Voy a darme una ducha, ¿vale? Ahora bajo.
-Claro.
·   ·   ·
En mi tel√©fono empez√≥ a sonar la canci√≥n de “Demons” de Imagine Dragons. Desvi√© la mirada de la pantalla del ordenador, donde ten√≠a puesta una p√°gina para descargarme el ebook “Bajo la misma estrella”.
-¿Hola?
-Hola Miriam.
Me quedé entre sorprendida y aliviada al oír la voz de Jana al otro lado de la línea.
-Jana. ¿C√≥mo est√°s? ¿Qu√© pas√≥ el viernes?
Hubo una pausa, en la que oí como Jana tomaba aire. Solo sirvió para preocuparme más.
-Bueno, tirando. El viernes Lucas me pidi√≥ perd√≥n unas mil veces, y al final me convenci√≥ para ir a bailar a una discoteca que hab√≠a por all√≠.- Frunc√≠ el ce√Īo. Por eso se la hab√≠a encontrado Carla. Me molestaba que hubiese salido otra vez con Lucas despu√©s del numerito que hab√≠a montado, aunque me alegraba de que fuese sincera.  As√≠ todo ser√≠a m√°s f√°cil.
-Ya. Me lo cont√≥ Carla. ¿Y despu√©s?
-En la discoteca le volví a preguntar lo que había pasado, y me mandó a la mierda. Después se enrolló con otra tía, asegurándose de que yo les veía.- Le temblaba la voz.- Se enfadó mucho cuando le insistí.
-¡Qu√© capullo!- Solt√© indignada. No pod√≠a creer que hubiese hecho eso. Bueno… En realidad s√≠. Lucas es la persona m√°s impredecible que conozco. Por lo menos, me alegraba saber que hab√≠an dejado su rollito de amigos con derecho a roce.
-S√≠… Puede que tuvieses raz√≥n…
-¿Puede?- Recalqu√© sorprendida.- Jana, ¿qu√© ha pasado?
-Prom√©teme que no te enfadas…

8 comentarios:

  1. Me encanta como escribes, un beso bonita ¡sigue as√≠!
    http://perfectoesaburrido.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas graciias linda (: me alegro de que te guste jiji. Luego me paso por tu blog amor un besiito (:

      Eliminar
  2. Esta muy chulo.
    A ver lo que va ha decir Jana estoy esperando...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Graciias linda (:
      Esta semana subo el siguiente y ya lo sabes haha ;)

      Eliminar
  3. Hola hola!!
    Pedazo novela! Admiro la gente como tu! Que se pone a escribir tan fácilmente!! Yo es que me cuesta muchísimo!!
    Un besazo ya tienes otra seguidora!
    http://amnifashion.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchiiisimas graciias!!! me alegro un monton de que te guste jiji (:
      Y no te creas, ehh que para mi a veces tampoco es tan facil haha pero comentarios como este me animan a seguir ;) Un besazo linda luego me paso por tu blog (:

      Eliminar
  4. Me encanta guapa!! Un blog pero que muy interesante, anima a seguir leyendo los siguientes capítulos! Ya cuentas con una nueva seguidora! Si quieres pasarte por el mio, será un lujazo! Besos y sigue así!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas graciias liinda me alegro de que te guste ahora me paso (: graciias por seguiirme jiji un besiito amor ;)

      Eliminar