miércoles, 11 de junio de 2014

Capítulo X



Extra√Īada, me met√≠ en registro, y abr√≠ los ojos como platos al ver dos de Jana y una de Lucas. ¡No me lo pod√≠a creer! ¿C√≥mo pod√≠a tener tan mala suerte?
Eran de hacía diez minutos.
Maldici√©ndome por no haber cargado el m√≥vil la noche anterior, marqu√© el n√ļmero de Jana. Escuch√© como saltaba el contestador.
Con el ce√Īo fruncido decid√≠ dejarla un mensaje.
-Hola Jana. ¿Qu√© pasa? ¿Por qu√© no viniste a clase? Ll√°mame cuando puedas. Estoy preocupada. Un beso, y ll√°mame, ¿eh?
Lo envi√©. No sol√≠a grabar mensajes en el contestador. Me sent√≠a tonta hablando con la vocecita met√°lica del tel√©fono, pero ya no sab√≠a qu√© hacer. ¿D√≥nde se hab√≠a metido?
Llamé también a Lucas, pero dio el mismo resultado. Resignada, dejé el móvil a un lado y decidí hacer los deberes mientras esperaba noticias suyas.
Pasaron varios minutos y mi móvil seguía sin sonar. Intenté concentrarme sin mucho éxito en las derivadas, pero me distraía constantemente y desviaba la mirada a mi móvil.
Después de más tiempo del que me hubiera gustado, conseguí terminar los deberes de mates. Solo me quedaban los deberes de física. Hoy no nos habían mandado nada más.
Abr√≠ el cuaderno desganada y empec√© a leer el enunciado del primer problema. ¿C√≥mo que movimiento arm√≥nico simple? Jope, era imposible concentrarse.
Releí el problema dos veces más, pero nada. Prefería la química.
Iba a leerlo por cuarta vez, cuando mi móvil empezó a vibrar.
Rápidamente, lo cogí y miré la pantalla esperanzada.
No era Jana.                                                            
-Hola.
-Hola, Miriam.- Salud√≥ Sam alegremente.- ¿C√≥mo est√°s?
-Bien. Igual que esta ma√Īana. ¿T√ļ?
Rió.
-Bien. ¿Tienes planes para esta tarde?
-Mm… Aparte de terminar los deberes, nada.
-Genial. ¿Te apetece ir a merendar al Starbucks?
Primero pens√© en decirle que no. Est√°bamos a Martes, y todav√≠a ten√≠a que terminar los deberes y que estudiar. Adem√°s, si llamaba Jana…
-No s√©, Sam…
-Venga, vamos. Y el fin de semana te lo compenso.- Su voz son√≥ misteriosa al decir la √ļltima frase.
Lo pensé otra vez. Podía acabar los deberes cuando volviese, y si me quedaba en casa, no dejaría de estar preocupada por el teléfono. Necesitaba desconectar un rato, cuando volviese ya me encargaría de lo otro.
-Est√° bien. Pero no estaremos demasiado tiempo, ¿eh?
-Claro.- Sonri√≥ al otro lado de la l√≠nea.- ¿Quedamos en la calle San Diego en media hora?
Miré el reloj. Eran las cuatro y media.
-Est√° bien. Luego nos vemos, Sam. Un beso.
-Otro, hasta ahora.
Cuando colgué el teléfono estaba más alegre que hacía un rato. Hablar con Sam me ponía de buen humor.
Dejé el teléfono en la mesa. Se tardaba un cuarto de hora en llegar allí desde mi casa. Tenía que darme prisa para prepararme.
Abr√≠ el armario. No me cambi√©, pero cog√≠ una chaqueta beige para no pasar fr√≠o. Despu√©s cog√≠ mi bolso marr√≥n y met√≠ dentro la cartera y el m√≥vil. Por √ļltimo, me fui al ba√Īo a maquillarme un poco.
·   ·    ·
Llegué unos minutos después de que diesen las cinco. Fui a paso rápido hacia el chico de ojos grises que me esperaba apoyado en un muro.
-Perdona.- Me inclin√© para darle dos besos.- No me daba casi tiempo…- Me interrump√≠ cuando mis labios chocaron con los suyos.
Primero permanecí así unos segundos, pero después me aparté. Le miré con una ceja levantada.
-Perdona.- Se disculpó él, aunque no se le veía muy arrepentido.
-¿Lo sientes?
Por primera vez desde que le conocía, el que se sonrojó fue él. Sonreí divertida.
-No, no lo siento. Lo que quiero decir…
Le interrump√≠ juntando mis labios con los suyos. Estaba segura de que me gustaba. Y pod√≠a salir bien, ¿no?
Cuando me separ√© de √©l, me miraba entre confundido y cari√Īoso.
-Tengo hambre. ¿Pasamos?- Propuse sonriendo.
Antes de que dijese nada, le cogí la mano y tiré de él hacia el interior del Starbucks de enfrente.
Nos sentamos en una mesa del piso de arriba, al lado de la ventana.
-Mm… Quiero un frappuccino de caramelo.- Dije tras observar la carta un rato.- ¿T√ļ?
-Uno de fresa.- Dijo sin pens√°rselo mucho.
Mientras nos lo tra√≠an discutimos sobre si la chica de al lado se parec√≠a o no a una actriz que hab√≠a dejado el cine el a√Īo pasado. Se daban un aire, pero estaba convencida de que no. Pero Sam segu√≠a insistiendo.
Cuando vino el camarero, nos sirvió las bebidas, muy amable.
-Gracias.- Sonreí.
Cuando se fue, observé a Sam, que me miraba serio.
-¿Qu√© pasa?
-Nada…
-Te pasa algo.- Insistí.- De repente te has puesto serio.
-No es nada…- Le aguant√© la mirada, ahora yo tambi√©n seria. ¿Se hab√≠a enfadado?- Pero al camarero le gustas. Te estaba mirando el escote.
No pude evitar soltar una carcajada divertida. Era eso.
-¿Sam Bossi se ha puesto celoso?- Pregunt√© divertida.
-¿Yo? ¿Celoso? No me pongo celoso. Estoy perfectamente. Aqu√≠, bebiendo mi frappuccino de fresa, sin estar nada celoso.
Re√≠ de nuevo, mientras le observaba beber su bebida, a√ļn serio.
-¿Me dejas probar?
Se encogió de hombros y me acercó el vaso.
-No, así no.
Me mir√≥ extra√Īado, pero yo le bes√© impidi√©ndole decir nada. Cuando me separ√© de √©l, ya se le notaba menos tenso.
-Muy rico. Le tendré que decir al camarero que él también me traiga un poco.- Bromeé.
-Muy graciosa.- Se burló.
Negué con la cabeza divertida y probé mi bebida. Mm. Estaba muy dulce, me encantaba el frappu de caramelo.
Seguimos hablando tranquilamente, sin m√°s incidentes. Cuando acabamos las bebidas, pagamos y salimos del Starbucks cogidos de la mano.
Echamos a andar en dirección al puerto. Me encantaba estar con Sam.
-¿Te gusta el mar?- Pregunt√≥ de repente.
-S√≠, supongo.- Contest√© tras pensarlo unos segundos.- Hago surf desde peque√Īa, aunque cada vez voy menos. Mi padre antes ten√≠a un barco, pero desde que lo vendi√≥ no suele acercarse mucho al puerto. Y a mi madre la da p√°nico el agua. Es de un pueblo cerca de Madrid, y no se f√≠a del mar.
-¿Haces surf?- Parec√≠a sorprendido.
-¿Tanto te extra√Īa?- Brome√©.- S√≠, hago surf. El padre de una amiga nos empez√≥ a ense√Īar ella y a m√≠ a los 10 a√Īos. Despu√©s mis padres me compraron la tabla, y ya voy muchas veces por mi cuenta.
-Vaya.
-¿T√ļ lo has probado?
-Alguna vez. Pero no s√©… No se me da demasiado bien.
-Ah.- Me qued√© un poco decepcionada. Me habr√≠a gustado ir a hacer surf con √©l alg√ļn d√≠a. Seguro que nos lo pasar√≠amos muy bien…
-Prefiero hacer piragua.
-¿Piragua?- Me sorprend√≠ un poco, aunque tampoco era tan raro. Ten√≠a brazos fuertes, probablemente de remar.
-Aj√°.- Asinti√≥.- Un d√≠a tenemos que alquilar una barca y dar una vuelta por la bah√≠a.- Propuso gui√Ī√°ndome un ojo.
Lo pens√©. Sam y yo, solos en una barca en medio de la bah√≠a, abrazados y meci√©ndonos con las olas… S√≠, me gustaba la idea.
-Ya lo pensar√©…- Brome√©.- No s√© si fiarme de ti…
Se hizo el ofendido.
-Muy bien. Vete con tu amigo el camarero. Ya me buscaré yo a alguna rubia que esté buena para que se venga conmigo a dar un paseo en barca.
Solté una carcajada.
-Te prefiero a ti.
Me puse de puntillas y le di un beso suave en los labios.
-Yo también te prefiero a ti antes que a cualquier otra rubia que esté buena.- Me susurró al oído, abrazándome.
Sonreí.
-Más te vale, Sam Bossi.- Le miré a los ojos seria, pero después volví a inclinarme para besarle.
Cuando nos separamos, me entraron un mont√≥n de ganas de decirle que le quer√≠a. ¿Se lo dec√≠a? Ser√≠a la primera vez que le dec√≠a “te quiero” a un chico que no fuese Marcos.
Alejé esos pensamientos de mi cabeza. Los ojos de Sam brillaban con fuerza. Me encantaban esos ojos grises. Decidido. Se lo decía.
-Sam, yo… Creo que…
Me interrumpi√≥ el sonido del m√≥vil de Sam. El estribillo de “Propuesta indecente” de Romeo Santos sonaba a todo volumen en su Smartphone azul.
-Perdona, Miriam.
-Nada
Observ√© impaciente c√≥mo contestaba a la llamada, mientras maldec√≠a a quien quiera que le hab√≠a llamado. Jope, ¿no ten√≠a otro momento?
-Hola… S√≠ soy yo… Espera un momento…- Se volvi√≥ hacia m√≠.- Ahora vuelvo.
Le seguí con la mirada mientras se alejaba en dirección a la playa. Se detuvo unos pasos más allá, lo suficientemente lejos para que nadie le oyese.
Estaba nerviosa. ¿Y si √©l no me quer√≠a a m√≠? ¿Y si se echaba para atr√°s por ir tan r√°pido?
Saqué esos pensamientos de mi cabeza. Si no se lo decía, sabía que luego me arrepentiría. Ya me había pasado más veces, aunque no con lo mismo, y no quería cagarla también con Sam.
Colgó el teléfono. Observé atenta cómo se acercaba hacia mí. Abrí la boca para hablar, pero él se me adelantó.
-Miriam, tengo que irme. Ya hablaremos, ¿eh?
-Yo…- Empec√© desconcertada, pero me call√© al verle alejarse sin tan siquiera mirarme. Frunc√≠ el ce√Īo extra√Īada.
Joder. Se había ido. Así sin más.
Me sent√≠a fatal. Joder. ¿Por qu√© se hab√≠a ido?
Supongo que ser√≠a por la llamada telef√≥nica. ¿Qui√©n ser√≠a? Preocupada segu√≠ a Sam con la mirada.
Después de unos segundos, decidí irme. Malhumorada, di un paso, pero entonces vi una carta que había en el suelo.
La recog√≠. Era un sobre amarillento y viejo. Ten√≠a un aroma extra√Īo. Le di varias vueltas. No pon√≠a qui√©n lo enviaba, pero pon√≠a que era para Sam Bossi.
Le busqu√© con la mirada. ¿Le buscaba para d√°rselo?
Primero pensé en esperar al día siguiente en el instituto, pero luego decidí que podía ser importante.
No te enga√Īes, lo que quieres es tener una excusa para verle”.
No muy segura de mi decisión, salí corriendo en la dirección que le había visto marcharse. Maldije al semáforo en rojo, mientras golpeaba el suelo impacientemente con el pie. Cuando se puso verde, seguí corriendo por la calle por la que le había visto.
Seguro que ya le había perdido. Mierda. No le veía.
Miré a mi alrededor buscándole con la mirada. Nada.
Iba a marcharme cuando le vi torcer hacia un callejón a la izquierda al fondo de la calle.
Con nuevas energías, seguí corriendo para alcanzarle. Ya casi estaba.
Estuve a punto de chocarme con una se√Īora que paseaba a su perro. Escuch√© alg√ļn que otro insulto por parte de la se√Īora, pero segu√≠ andando r√°pido. Joder, ya estaba cansada.
Venga Miriam, que ya falta poco”. Ech√© una √ļltima carrera para llegar al callej√≥n, pero cuando estaba llegando, sali√≥ apresuradamente un chico del conservatorio, y a √©l no consegu√≠ esquivarle. Chocamos, y los papeles y partituras que llevaba en la mano cayeron al suelo. Por lo menos consigui√≥ aguantar el viol√≠n que llevaba a la espalda.
-Perdona, lo siento mucho. Es que voy con prisa…- Me disculp√© mirando al callej√≥n con el ce√Īo fruncido.
-No es nada.
A rega√Īadientes, le ayud√© a recoger sus papeles. Cuando acabamos, le di las partituras que ten√≠a en la mano.
-Gracias.- Sonrió
-No es nada.
-Espera, este quédatelo.
Me dio un papelito en el que había apuntado su twitter.
-Soy √Āngel.
-Yo Miriam.
-M√©tete en mi twitter y hablamos, ¿vale?
-Claro.
Observe alejarse algo sorpendida al chico del violín.
Después de unos segundos, reaccioné y seguí andando hacia el callejón, ahora con más cuidado.
Cuando llegu√© √©l ya no estaba. Mierda. ¿D√≥nde se hab√≠a metido?
El callej√≥n no ten√≠a salida. Acababa en una valla que daba a un pol√≠gono justo al lado del mar. ¿Y Sam?
Fui hasta el final del callejón. Nada.
Iba a marcharme cuando distingu√≠ una extra√Īa pluma en el suelo.
¿Era de cuervo? No creo. Era negra brillante, s√≠, pero ten√≠a algo especial.
Sin saber muy bien por qué, la cogí junto a la carta y empecé a andar hacia casa.

12 comentarios:

  1. Todav√≠a no te has pasado por mi blog ni has comentado, ¿no te gusta, verdad?

    Est√° genial el tuyo XX

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    1. Sii que me he pasado si te sigo :S y te comenteee
      graciias xP

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  2. Esta fabuloso.
    No comento mucho por ac√° pero que le vamos hacer,jajaja.
    Aunque no comenté,siempre te leo,eeeh.

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    1. Jajaja mil graciias linda me alegro de que te gustee no te preocupes gracias por leerme un besop (: (:

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  3. Me encanta mucho tu novela, pero √ļltimamente le pierdo el hilo :S a ver si ahora podr√°s subir m√°s seguido. Un beso guapa.

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    1. Jo ya se que estoy tardando mucho en subir los capiitulos lo siento mucho pero nose ultimamente no encuentro tiempo para ponerme a escribir, pero prometo que a partiir de ahora les subire mas de seguido como minimo minimo uno por semana ;)
      y graciias por leermee

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  4. Enserio yo ya te lo dije por twitter, pero te lo digo por aquí también, impresionante, simplemente impresionante como escribes, tu primera novela me encanto y esta me esta encantando también de verdad, síguela por favor. Muchos besos guapa.

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    1. Ains :') muchiisimas gracias Ariadna me alegro un monton de que te guste, lei tus tweets jo muchas gracias enserio me alegro de tener lectoras como tu, gracias a ello sigo escribiendo (:
      un besazo guapa, ma√Īana como muy tarde subo el siguiente xP

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    2. Es que eres increible de verdad. ¿No has pensado en presentar tu libro a una editorial o algo? Yo seria tu primera compradora ya te lo digo. Gracias por escribir a si, y cuando puedas sube el siguiente que tengo unas ganaaasjajajaj
      Besos guapaaaa

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    3. ains muchisimas gracias :') :') pero para eso todavía me falta, todavía me queda mucho por aprender... y gracias a ti linda xP
      ya le subí, un beso amor (:

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  5. Ohh he leído solo este capitulo pero la verdad es que me gusta un montón, te dejo en la barra de favoritos para ponerme al día tan pronto tengo tiempo :D
    Un beso, nos leemos :)
    ☮ + ⏃ + ∞ + Ōü + ♥

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    1. Me alegro de que te gustase ^^ si quieres leértela desde el principio métete en http://laisladelosangelescaidos.blogspot.com.es que tengo la primera parte
      un beso linda (: (:

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