domingo, 7 de septiembre de 2014

Capítulo XIV



Cerr√© la ventana con el ce√Īo fruncido. ¿No hab√≠a sido un sue√Īo?
Mientras lo pensaba, me quité la ropa lentamente y me puse mi pijama morado de topitos. Después miré el reloj. Eran las dos de la madrugada.
Apagu√© el ordenador y volv√≠ a meterme en la cama, a√ļn confundida.
*   *   *
No volví a recibir noticias de Carla en lo que quedaba de semana. Apenas salí, solo quedé un día para estudiar con Jana y otras amigas de clase. Le comenté lo de Lucas, pero parece que ya se había enterado ella por su cuenta. Sin embargo, no parecía muy preocupada.
Supongo que Lucas ya tendría un plan. Siempre lo tenía.
La semana siguiente, Sam tampoco apareció. Poco a poco iba intentando olvidarle, y no pensar en él. Y estaba empezando a tener éxito.
El viernes teníamos examen de historia. Era el segundo examen del curso, la semana pasada tuvimos biología, pero ese no era importante, solo era un control de la primera unidad, para ver como llevábamos lo de la célula. Era un tema bastante complicado.
El de historia s√≠ que ten√≠a un peso importante en la evaluaci√≥n, pero no estaba tan nerviosa como habr√≠a cabido de esperar. En realidad, no estaba nerviosa en absoluto. √öltimamente, la √ļnica emoci√≥n que sent√≠a era tristeza o des√°nimo. Estaba muy de baj√≥n los √ļltimos d√≠as.
Cuando entr√© en clase, Jana a√ļn no hab√≠a llegado. Me sent√© en mi asiento y abr√≠ el libro de historia. Sin embargo a los cinco minutos me cans√© y levant√© la mirada. Mis amigas estaban estudiando tambi√©n, as√≠ que decid√≠ ir al ba√Īo a beber agua para hacer tiempo.
Cuando termin√© de beber agua, me sequ√©, y justo cuando iba a salir del ba√Īo, son√≥ un SMS en mi m√≥vil.
Menos mal que a√ļn no estaba en clase” pens√© para mis adentros.
Abrí el SMS antes de salir al pasillo.
Dicen que despu√©s del primer amor, llega un amor de verdad, un amor sincero que te hace amar la vida y sonre√≠r m√°s veces de las que lloras. En mi opini√≥n t√ļ tuviste los dos en el primero. No te confundas. Y date tiempo.
Era anónimo. Me recorrió un escalofrío. Me recordaba al mensaje que recibí hacía una semana.
Entonces tuve un presentimiento y salí corriendo al pasillo, casi sin mirar.
-Oh.
-Perdona, yo…- Me disculp√© recogiendo los papeles del chico que me hab√≠a llevado por delante.- Iba sin mirar, perdona.
Se los di y me quedé de piedra al ver a Sam delante de mí. Después de dos semanas había aparecido. Justo cuando empezaba a olvidarme de él, antes de haber llegado a conocerle bien.
Se había cortado el pelo cortito, pero estaba igual de guapo que siempre. Puede que más.
Sus ojos grises reflejaban diversión y una pizca de alegría por verme.
-Hola Miriam.
-Sam.
Nos quedamos un momento sin saber muy bien qué hacer. Finalmente, se inclinó hacia mí y me dio dos besos.
-¿Qu√© tal?
Tard√© dos segundos m√°s en reaccionar. ¿Qu√© tal? Llevaba dos semanas desaparecido, y eso era lo primero que me dec√≠a. ¡Se fue repentinamente en medio de nuestra cita y no volv√≠ a verle!
-¿D√≥nde has estado? ¿Qu√© te pas√≥? Yo…- Trat√© de tranquilizarme.- Desapareciste.
-¿Te importa saltarte esta clase? Es un poco largo de explicar, pero si me dejas, lo intentar√©.
No me esperaba su respuesta. Siempre que Marcos hac√≠a algo del estilo, se inventaba una excusa est√ļpida y listo. Despu√©s lo arreglaba con una de sus sonrisas perfectas. Pero no sol√≠a dar explicaciones.
-Tengo examen de historia ahora. ¿Hablamos en el descanso?
-Lo intento. Pero no s√© si no me tendr√© que ir antes.- Frunci√≥ el ce√Īo pensativo.
-Luego nos vemos.
Me desped√≠ de √©l y entr√© en clase. Me volv√≠ un momento, a√ļn pensativa, pero antes de poder hacer nada, apareci√≥ el profesor de Historia con los ex√°menes.
*   *   *
A la hora del descanso, fui corriendo a buscar a Sam. Necesitaba una explicaci√≥n coherente ya. No hab√≠a dejado de pensar en ello y en el SMS misterioso en toda la ma√Īana.
Le encontré en la máquina de bebidas. Estaba comprando una botella de agua. Fui hacia él. A mí de repente también me entró sed. Me observó mientras yo compraba una coca cola.
-¿Salimos afuera a hablar?
-Claro.- Asentí.
Fuimos en silencio hasta un banco de fuera que estaba vacío. Nos sentamos.
-¿Qui√©n te llam√≥ ese d√≠a?
Vaciló un segundo.
-Es un hombre… √Čl me ha ayudado mucho siempre. Y necesitaba que fuese a arreglar unos asuntos donde √©l vive, m√°s o menos en la otra punta del planeta… Al final la cosa se ha alargado m√°s de lo que pretend√≠a. Siento no haberte llamado, pero all√≠ no hay cobertura… Ni ning√ļn tipo de localizador por motivos de seguridad.
Me reí, casi por no llorar.
-¿Enserio pretendes que me crea eso? Pod√≠as haberte inventado una excusa cre√≠ble, ya puesto a mentir.
-Miriam, s√© que sabes muchas cosas.- Me mir√≥ fijamente a los ojos.- Pero a√ļn no s√© hasta d√≥nde puedo contarte. No quiero meterte en esto m√°s de lo que ya est√°s. Pero hoy voy a hablar con alguien que puede ayudarme a averiguar eso y m√°s cosas.
Empezaba a tener una ligera sospecha de por dónde iba la cosa.
No, no podía ser. Otra vez no.
-Sam, yo… No estoy preparada para pasar por esto otra vez. Lo siento.
-¿Entonces…?
-Ser√° mejor que no nos veamos fuera del instituto. Yo… Necesito pensar.
Me miró decepcionado.
-Lo entiendo.
-Sam, enserio, no es por…
-No te preocupes, Miriam. No me voy a enfadar. Sé que es lo normal, y que debería habérmelo esperado. Hasta siempre.
Me dio un beso en la frente y fue hacia la puerta que daba a la calle. Me quedé un poco descolocada.
-¿Te vas?
-Ahora s√≠. He quedado. Es importante, si eso el lunes ya te ver√©…
Me quedé parada observándole hasta que cruzó la esquina.
Me met√≠ de nuevo en el instituto, a√ļn con la lata de coca cola en la mano.
Fui con Marina, Javi y estos, que estaban planeando ir a la playa el domingo. No era mala idea. Serviría para estar entretenida un rato.
Madre mía. Estaba siendo una egoísta. Si de verdad Sam se refería a lo que yo creo, estaba arriesgando mucho confiando en mí.
Adem√°s, no estaba segura de que fuese eso. Claro que no. Seguro que era otra cosa.
Ten√≠a que hablar con Sam. ¿C√≥mo pod√≠a haberle dicho eso sin haberle escuchado siquiera?
El timbre que anunciaba el comienzo de las clases interrumpió mis pensamientos.
Cuando sal√≠ de clase, Lucas estaba en la puerta, apoyado en su moto. Vacil√© un segundo. ¿Qu√© era lo que sab√≠a √©l de Sam? Necesitaba pregunt√°rselo.
Me acerqué intentando parecer segura y relajada.
-Hola, Lucas.
-Hola Miriam.
-¿C√≥mo te va?
-¿Qu√© quieres?
-¿Por qu√© iba a querer algo?- ¿Tanto se me notaba?
-Supongo que te conozco.- Dijo burlón.
-Te vi en la tele.
No era un buen comienzo, pero no encontraba el modo de preguntarle por Sam después de las broncas que nos había provocado eso.
Sus ojos color miel se oscurecieron.
-¿Ah, s√≠?
-Creo que est√°s en un l√≠o, ¿no? ¿Por qu√© atracasteis la gasolinera?
-Miriam, llevamos semanas sin hablar, ¿y ahora pretendes que te cuente eso?
-Yo…
-¿Puedes ir ya al grano? ¿O solo te me has acercado porque te aburr√≠as?
Suspir√©. Lucas ten√≠a raz√≥n. Me conoc√≠a. Y no iba a enga√Īarle aunque estuviese semanas para ello. Creo que es la persona m√°s inteligente que conozco. Por eso me sorprendi√≥ tanto lo de las c√°maras de la gasolinera…
-No…
-Pues suéltalo ya, quieres.
-Tengo que preguntarte algo.
-¿Qu√© pasa? ¿T√ļ amiguito Sam ya te ha hecho sospechar?
Tard√© dos segundos en reaccionar. ¿C√≥mo lo ha sabido?
-Lucas…
No me dejó continuar, en lugar de eso, soltó una carcajada.
-Imaginaba que no tardar√≠a en li√°rtela a ti tambi√©n. ¿Qu√© te ha hecho ese gilipollas?
No pod√≠a creer que hubiese dicho eso. ¿Por qu√© le trataba as√≠? Tampoco era para ponerse as√≠…
-No es culpa suya.
-¡¿Qu√© no es culpa suya?! No me jodas, Miriam.
-Además, no te quería preguntar por Sam.- Mentí.
-¿Ah, no?- Pregunt√≥, de nuevo en tono burl√≥n.
-No.
-¿Entonces a qu√© has venido?
Trat√© de pensar una excusa cre√≠ble r√°pido. Despu√©s de c√≥mo hab√≠a hablado de Sam, no quer√≠a preguntarle por √©l. Sam me gustaba, ya era una cuesti√≥n de orgullo. No pod√≠a insultarle…
-¿De verdad quieres a Jana?
-¿Por qu√© me lo preguntas? Claro que la quiero.
-No quiero que la hagas da√Īo. Solo quer√≠a saber si esta vez ibas enserio o es uno de tus rollos en los que solo buscas lo que buscas.
-Miriam, he cambiado.
-Oh, ya lo vi el otro día en la tele.- Respondí sarcástica.
Me fulminó con la mirada.
-Solo ayudaba a un amigo.
-Hay otras formas de conseguir dinero.
-No es eso.
-Adem√°s, ¿no se os ocurri√≥ quitar las c√°maras?
-¿Te crees que somos imb√©ciles? Si las c√°maras nos grabaron fue porque nosotros quisimos. Pero solo dos amigos son reconocibles. Ese era el plan.
-Yo te reconocí a ti.
-Porque t√ļ tambi√©n me conoces a m√≠, no solo al rev√©s.- Sonri√≥ divertido.
-¿Y cu√°l era el plan? ¿Qu√© metan a tus amigos en la c√°rcel?
-Apenas nos llevamos menos de 100 euros, y no le causamos ning√ļn da√Īo a nadie. La pena no llega al a√Īo.
Me quedé mirándole con los ojos como platos. No podía hablar enserio.
-¿Qu√© sentido tiene eso? ¿Por qu√© quieren ir a la c√°rcel?
-Es complicado.
-Intentaré seguirte.
-No puedo contarte eso. No es cosa mía.
-Claro.- Negu√© con la cabeza. Era cosa de sus amigos, era normal que no me lo contase.- Lo entiendo. Pero, ¿por qu√© fuisteis vosotros tambi√©n? Es un riesgo in√ļtil, ¿no?
-Miriam, estos temas son muy complejos, pero la cosa salía mejor si éramos más. No voy a explicarte eso ahora. Seguro que te aburriría.- Sonrió
Entonces, oímos a Jana.
-¡Miri! ¿C√≥mo es que sigues por aqu√≠?
-Me he entretenido hablando con Lucas.- Le miré.
Lucas se inclinó a besar a Jana.
-¿C√≥mo es que has salido tan tarde?
-La profesora de ingl√©s, que me tiene una man√≠a…
Lucas y yo sonre√≠mos al observar su expresi√≥n enfadada de ni√Īa peque√Īa.  
-Pobrecita.- Se burló Lucas. Me reí.
-Bueno, yo me voy ya.- Anuncié.- Es tarde.
-Adiós Miri. Hasta el Lunes.
-Hasta pronto.- Se despidió Lucas.
Me fui andando hacia mi casa. Cuando llegué, mis padres ya estaban comiendo.
-Cuanto has tardado hoy, ¿no?
-Me retrasé hablando con el profesor de inglés. Lo siento.
Nada más terminar de comer, subí a mi cuarto a llamar a Sam. Tenía que hablar con él.
-¿Si?
-Hola Sam. Soy Miriam.
-Hola.- Parecía sorprendido.
-¿C√≥mo est√°s?
-Miriam, solo hace unas horas que nos hemos visto, y lo √ļltimo que dijiste es que ten√≠amos que dejar de relacionarnos fuera del instituto. ¿Para qu√© has llamado?
Suspiré. Hoy no me dejaban irme con rodeos.
-Siento lo que dije antes. Quiero oír lo que tengas que decirme, y quiero seguir viéndote.
Pasaron unos segundos en silencio.
-No por tel√©fono. Ahora mismo no puedo quedar, pero se me est√° ocurriendo un plan para ma√Īana. ¿Quedamos a las diez en el embarcadero?
-¿Tan pronto?
-¿No puedes?
-S√≠ claro… Est√° bien. Ma√Īana nos vemos.
-Hasta ma√Īana Miri.
Colgamos casi a la vez. Suspiré. Tendría que esperar un poco más para saber la verdad.
*     *    *
Cuando salí de casa, todavía había gente de empalmada en la plaza de al lado de mi casa. Suspiré. Hacía ya un mes que yo había estado así.
Había madrugado un poco más para ir dando un paseo. El embarcadero estaba un poco lejos de mi casa.
Estaba ya cruzando la calle, cuando alguien me cogió de la cintura.
-¡Lucas!- Exclam√© sorprendida.
-Buenas noches, preciosa.
-Buenos días.- Corregí. Estaba borracho.
-¿D√≥nde vas  a estas horas?
-He quedado
-No habrás quedado con tu amiguito Sam.- No contesté. Se le ensombreció la expresión.- Así que has quedado con ese tío. Muy bien. No me hagas caso. Pero ándate con ojo, nena.
-Lucas déjalo. Y deberías irte a casa. Ya vas muy mal.
Se tambaleaba mientras ponía esa sonrisa burlona suya.
-No tienes ni idea. La que deber√≠a irse a casa eres t√ļ. Y dejarle tirado como dej√≥ el a mi hermana hace cuatro a√Īos.
-¿Qu√©? Lucas, tienes que irte.
-¿No te lo hab√≠a contado, no? Cuando apenas ten√≠a catorce a√Īos, Sam dej√≥ embarazada a mi hermana. Ella ten√≠a quince. Los dos iban pedo. Sam se hab√≠a colado con unos amigos en una discoteca de las afueras. Supongo que no contaban con ello y no usaron protecci√≥n.
-Lucas, eso no tiene sentido… Est√°s borracho.- Trat√© de convencerme de ello.
-Puede ser, pero sé muy bien lo que digo. Después, cuando mi hermana se lo dijo, dos semanas después, él la hizo mil promesas. Al día siguiente, él y su familia habían desaparecido. Sus padres, su hermano, todos. Dejó tirada a mi hermana cuando más lo necesitaba. Ten cuidado de que no te lo haga a ti.
-¡Lucas, ya vale! ¡D√©jalo!
Unos chicos nos oyeron y le dijeron algo. No me quedé a escucharlo. Salí corriendo.
No pod√≠a creer que hubiese dicho eso. ¿C√≥mo pod√≠a inventar algo as√≠? Porque ser√≠a mentira, ¿no?


2 comentarios:

  1. Heeey :D
    Yo solo quería decirte que me encanta como escribes y me encantaría que lo llevases a una editorial, sería fabuloso.
    ¿Has pensado en hacerte una cuenta en wattpad? Ah√≠ tambi√©n arrasar√≠as un mont√≥n.
    Espero que te pienses lo de wattpad, porque la verdad que me encantaría leerte por ahí ya que paso mi mayor tiempo ahí. Un beso.

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    1. Muchísimas gracias, enserio (: Me alegro de que te guste linda ^^ antes tenía una cuenta de wattpad, pero tuve un problema con ella :S De todas formás, más adelante me haré otra (: Un besoo

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