domingo, 14 de septiembre de 2014

Capítulo XV



Claro que era mentira. Sam es uno de los chicos m√°s buenos que conozco. M√°s que Lucas por lo menos…
Jam√°s habr√≠a hecho algo as√≠. Solo ten√≠a 14 a√Īos. Y adem√°s, aunque fuese verdad… que la hab√≠a dejado embarazada, nunca la habr√≠a dejado tirada en esa situaci√≥n. ¡Era Sam!
En todo el camino no pude dejar de pensar en ello. ¿Y si era verdad? Ten√≠a que pregunt√°rselo. No pod√≠a quedarme sin saber algo as√≠…
Pero, si era mentira… Quedar√≠a fatal si era una de las mentiras de Lucas.
No sabía qué hacer. Intentaría no pensarlo, y si surgía la ocasión se lo preguntaría.
Cuando llegué al puerto, Sam ya estaba allí esperándome.
-Buenos días.- Saludó sonriente.- Has venido.
-Buenos d√≠as.- Salud√©, a√ļn pensativa.
-¿Qu√© te pasa?
-¿Por qu√© me iba a pasar algo?
-Est√°s seria.
-Estoy bien.
Se encogió de hombros.
Sac√≥ un pa√Īuelo de su bolsillo. Era de color azul aguamar con estampado. Me lo ense√Ī√≥ y sonri√≥ travieso.
-¿Conf√≠as en m√≠?
Buena pregunta.
-Claro.
Se puso detr√°s de m√≠ sonriendo y me anud√≥ el pa√Īuelo tap√°ndome los ojos.
-¿Ves algo?
-No.- Respondí sincera.
-Bien.- Noté su aliento en mi oído.- Otra cosa.- Susurró.- Hazme un favor y sonríe.
Me qued√© callada un momento. No sab√≠a que responderle, pero cada vez estaba m√°s convencida de que lo que hab√≠a dicho Lucas no ten√≠a ning√ļn sentido.
Noté que me cogía de la mano y me daba dos vueltas.
-Sam, ¿d√≥nde vamos?
-Es una sorpresa.
Me llevó hacia delante lentamente. No me gustaba la sensación de ir con los ojos vendados. Me daba la sensación de que me iba a chocar.
-Cuidado ahora. Te voy a coger yo, ¿vale?
-¿C√≥mo…?
Entonces, me cogió en volandas, y yo, asustada, me agarré a su cuello para no caerme.
-Sam, esto no me gusta.- Sonrió pícaro.
-Un momento.
Not√© como que sub√≠amos unas escaleras. ¿D√≥nde est√°bamos?
Noté una sensación como de que el suelo se movía, pero lenta y controladamente.
-Espera aqu√≠. Ag√°rrate a esto si quieres.- Llev√≥ mis manos a una especie de barandilla.- No mires, ¿eh? Tardar√© poco.- Dijo soltando mis manos.
Dudosa, permanecí quieta donde me había indicado. Sin embargo, ahora tenía un buen presentimiento. Tenía ganas de ver lo que tramaba Sam.
Pasaron dos minutos sin que volviese. No aguantaba m√°s.
-¿Sam? ¿D√≥nde est√°s? Voy a mirar.
-¡No! Espera un segundo Miri. Conf√≠a en m√≠.
Su voz sonaba como debajo de mí.
-Sam, ¿d√≥nde…?
Me interrumpí al notar que me cogía las manos y me daba un beso en el cuello. Me derretí. De repente olvidé todo lo que me había dicho Lucas, y todo lo que había pasado con Marcos. Solo estábamos Sam y yo.
Sin que pudiese pronunciar una palabra, me quit√≥ el pa√Īuelo de los ojos.
Mir√© sin palabras el paisaje que ten√≠a delante. Hab√≠amos recorrido la peque√Īa bah√≠a del pueblo, y delante nuestro hab√≠an un precioso amanecer. El sol sal√≠a del mar, y la imagen era incre√≠ble.
-¿Te gusta?- Me susurr√≥ al o√≠do abraz√°ndome.
-Me encanta.- Me volví y le di un beso suave en los labios.
Me sonrió una vez nos separamos y volvió a inclinarse hacia mí, dándome un beso, esta vez más intenso.
Cogí su cuello con las manos, mientras él me acercaba más a su cuerpo cogiéndome de la cintura.
-Te echaba de menos.- Susurró.
-Y yo.- Admití.
-Ven conmigo. Te voy a ense√Īar esto.
Miré a mi alrededor. Estábamos en un barco de vela, aunque también tenía un motor en la parte trasera. Ahora estaba apagado.
Bajamos las escaleras. Llevaban a una peque√Īa sala con el tim√≥n y algunos trastos m√°s.
-¿Esto es tuyo?- Pregunt√© asombrada. De peque√Īa siempre hab√≠a so√Īado con tener un barco as√≠ para poder escaparme cuando no quisiese ver a nadie.
-Sí. Bueno, técnicamente es de mi padre, pero solo porque tiene que estar a nombre de un adulto. Cuando cumpla 18 será oficialmente mío.
-Ah.
Salimos del cuarto. La cubierta estaba impecable. Fui lentamente hasta la proa a seguir contemplando el amanecer.
-Es increíble.
Poco a poco, Sam se fue acercando y me abrazó de la cintura. Yo seguía agarrada a la barandilla observando el mar.
Empezaba a creer que esto era un sue√Īo. Demasiado perfecto para ser verdad.
De hecho, pronto se torcerían las cosas.
*   *   *
Est√°bamos tumbados en la cubierta, en unas toallas que hab√≠a sacado Sam,  cuando se me ocurri√≥ mirar la hora.
-Mierda. Ya casi es la hora de comer. Mis padres deben de estar preocupados. No les avis√© de que iba a pasar toda la ma√Īana fuera.
Me incorporé enseguida, pero Sam me cogió la mano. Sonrió.
-Diles que no comes en casa.
-Sam, no s√© si…
-Por favor.
Vacilé, pero sus preciosos ojos grises y su sonrisa perfecta acabaron de convencerme.
-No sé si me dejarán.- Esperaba que sí.
Me dio un beso en la mejilla mientras yo esperaba a que me cogiesen el teléfono.
-¿Diga?
-Mam√°, soy Miriam.
-¿D√≥nde est√°s? ¿Has madrugado mucho, no?
-S√≠, es que anoche qued√© con Jana para hacer una ruta. Ya estabais dormidos y no pude avisaros- Ment√≠.- Se est√° alargando la cosa, vamos a comer unos bocatas por aqu√≠, ¿vale?
Tardó dos segundos en contestar.
-Est√° bien. Pero si quieres salir esta noche, no vengas muy tarde luego. Pasadlo bien.
-Gracias, mam√°.
Colgué el teléfono.
-¿Por qu√© no le has dicho la verdad?- Pregunt√≥ con voz melosa abraz√°ndome.
Sonreí.
-No sé si esto le parecería buena idea.
-¿A ti te lo parece?- Pregunt√≥ sonriendo entre beso y beso.
-En absoluto.- Mentí sonriendo.
De repente, se apartó de mí como ofendido.
-¿Est√°s segura?- En cuanto vi que no estaba enfadado enserio, decid√≠ seguir con la broma.
-Claro. Siempre lo estoy.
-Muy bien. Como quieras.
Tardé dos segundos en reaccionar, y cuando quise darme cuenta, Sam me estaba cogiendo como un saco de patatas, y acercándome peligrosamente a la borda.
-¿√öltimas palabras?
-¡Sam Bossi, te lo advierto! ¡Como me tires, te juro que…!
Antes de poder terminar la frase estaba en el agua. ¡Joder que fr√≠a!
Me cost√≥ asimilar la situaci√≥n. ¡Me hab√≠a tirado! Mir√© hacia arriba. Sam estaba apoyado en la barandilla tratando de contener la risa.
-¡Imb√©cil! ¡Ya ver√°s cuando suba!
Traté de salpicarle, pero no llegué. Mientras tanto, él se reía de mí, sequito, en cubierta.
Nadando, fui a la parte de atr√°s, donde estaba la peque√Īa escalera para subir.
Sam me estaba esperando ahí.
-¿Y si no te dejo subir?- Brome√≥.
-Mira, no me toques m√°s las narices…- De repente me tambale√©.
Empecé a marearme.
-Sam, yo… No me encuentro muy bien.
Me tambaleé en la escalera.
-No voy a picar, Miri.- Dijo con tono vacilón.
-Sam enserio…
Entonces, perd√≠ el equilibrio, precipit√°ndome de nuevo al agua. Trat√© de moverme, pero de pronto ten√≠a las extremidades entumecidas. ¿Qu√© me estaba pasando?
Me quedaba sin aire. Intenté subir a respirar, pero en lugar de eso solo conseguí llenarme los pulmones de agua.
Cuando ya estaba a punto de perder el conocimiento, oí una voz demasiado familiar.
-Nunca te fíes de las apariencias. Mejor fíate de los amigos. Y no olvides que te quiero. No llores, princesa.
Busqué su mirada, pero me escocían los ojos por la sal.
No podía respirar. Me ahogaba. Pero eso ya no me preocupaba. Había perdido el conocimiento.

2 comentarios:

  1. Holaa!! ^-^
    ¡Muchas gracias por pasarte por mi blog!
    Tu blog tampoco se queda atr√°s, ¡es precioso! *-*

    Un beso! ;)
    http://myworldlai.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti ^^ un besazo, me alegro de que te gustase ^^

      Eliminar